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Existen alternativas confiables para el consumo de alimentos dulces, gracias al uso efectivo de edulcorantes, de acuerdo con el Consejo Latinoamericano de Información Alimentaria (CLIA).

Según un comunicado del organismo, los edulcorantes de bajas calorías ofrecen flexibilidad a quienes se preocupan por mantener el peso, como los pacientes con obesidad y sobrepeso, así como personas con problemas de salud.

Se trata de ingredientes que se agregan a los alimentos para aportar dulzor, los cuales están presentes en gaseosas, jugos de frutas, postres, yogures y dulces en reemplazo del azúcar.

Sólo se requiere de una gota para lograr un sabor dulce con una mínima fracción de caloría, según la publicación Women's Health Watch de Harvard en 2004.

Además, el informe “Position of the American Dietetic Association: Use of Nutritive and Nonnutritive Sweeteners” de la Asociación Dietética de los Estados Unidos (ADA), asegura que los edulcorantes bajos en calorías pueden ayudar a controlar el peso corporal y el nivel de glucosa en la sangre.

De este modo, refiere el documento, se convierte en un elemento esencial para la salud de los diabéticos, pues agregan cantidades ínfimas de energía y no disparan ningún tipo de respuesta glicémica.

Otras investigaciones aseveran que su consumo tampoco modifica el apetito, e incluso, consideran que los alimentos y las bebidas con aspartamo ayudan a las personas a controlar el peso corporal.

 

Los edulcorantes de bajas calorías -acesulfame potásico, aspartamo, neotamo, sacarina y sucralosa— fueron aprobados para su uso como ingredientes alimenticios por la Administración de Alimentos y Fármacos de los Estados Unidos (FDA).