Recibiendo el agua bendita que lo señala como hijo de Dios, Edgar Arroyo fue bautizado en la parroquia de San José El Calvario, en brazos de sus padres, Erika Zárate y Edgar Arroyo, así como de sus padrinos, Karla Zárate y Fernando Rangel.
El pequeño Edgar recibió el primero de los siete sacramentos de la iglesia católica, siendo ungido con aceite  y llevado a la pila bautismal, donde se vertió agua en su cabeza, como símbolo de purificación y de nacimiento a una nueva vida cristiana.
Después de escuchar atentamente las palabras del sacerdote, quien destacó la importancia y el compromiso de los padrinos en la vida del nuevo hijo de Dios, los familiares y amigos se dirigieron al jardín del hogar de la familia Arroyo Zárate en Tequesquitengo, en donde se ofreció un banquete por este gran acontecimiento, prolongando el festejo hasta caer la noche. ¡Felicidades!

 

 

 

 

 

 

Como símbolo de pureza, el pequeño Edgar y la mayoría de los invitados vistieron en color blanco.

Por: Daniel  Solano / [email protected]

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