México.- Los drones han asegurado su futuro en el sector agrícola de México, pues su uso permite controlar plagas, incrementar la productividad de los cultivos y deja ahorros económicos de hasta 15 por ciento, afirmó el director general de Terrasat Gartografía, Arturo Cruz García.

Al señalar que estas aeronaves no tripuladas lograrán consolidar su participación en el manejo del campo en 2018, el directivo destacó que las ventas de drones podrían repuntar en los próximos meses, pese a que existe el temor por la llegada de una legislación que regule su uso e imponga restricciones para garantizar la seguridad del espacio aéreo.

Recordó que la comercialización de los aparatos creció hasta 700 por ciento en los últimos cinco años y, de acuerdo con cifras, la industria mexicana posee 5.0 por ciento del mercado de drones a nivel mundial.

La agricultura de precisión, explicó, demanda el uso combinado de software, hardware y recursos humanos para sobrevolar los cultivos de manera rápida y, al mismo tiempo, obtener información detallada sobre su estado de salud, hidratación, crecimiento e incluso la aparición de plagas.

Todo esto es posible porque las pequeñas aeronaves están equipadas con tecnología de última generación, como GPS, sensores remotos, cámaras de alta resolución y controles de radares, apuntó en entrevista con Notimex.

Subrayó que en el mercado hay drones con cámaras multiespectrales que permiten conocer los índices precisos de la vegetación y otros artefactos para dispersar los plaguicidas y hacer más eficiente la fumigación.

Para Cruz García, geógrafo de profesión, la implementación de drones pude dejar ahorros de hasta 95 por ciento en la compra de fertilizantes porque el monitoreo da oportunidad de combatir las plagas en la superficie del cultivo afectada y no en todo el terreno.

“Una aeronave, con un costo promedio de 180 mil pesos y equipado con cámara multiespectral, tiene la capacidad de recorrer 100 hectáreas en sólo 32 minutos y, al mismo tiempo, tomar fotografías”, ejemplificó el ejecutivo.

En cambio, anotó,  la renta de un helicóptero para fumigación es de unos 15 mil pesos la hora y “con esta herramienta (tecnológica) sólo basta recargar las pilas, lo cual ayuda a salvar la producción afectada en 10 por ciento.

El directivo de la firma subrayó que las aplicaciones de los drones son infinitas en el sector agrícola, al igual que los beneficios, pero son de gran utilidad para empezar a actualizar los catastros agrarios de los productores ante las pérdidas de tierra.

“Es un momento de oportunidad para invertir en esta tecnología, con amplio potencial y beneficio. Es una oportunidad de negocio para la industria agroalimentaria”, insistió.