Cuernavaca, Morelos.- “Nada nos cuesta regalar un poco de nuestra sangre con la que se puede salvar la vida de un niño o niña”, dijo Joaquín Remedios Ballesteros Palacios, donador altruista.
Originario de Yecapixtla, Don Joaquín salió de su casa de madrugada para llegar temprano al Centro Estatal de la Transfusión Sanguínea,  ubicado en Cuernavaca, para regalar su sangre.
Es la tercera ocasión que dona, nunca ha sido rechazado, primero lo hizo porque un familiar necesitaba sangre, pero ahora, sabe que es mucha la necesidad y pocos los que acuden a regalar un poco de vida.
“No duele, ni pasa nada,  solo nos llevamos un par de horas, pero vale la pena, porque de la sangre que damos depende la vida de muchos pequeños”, expresó.
Invitó a que otras personas se conviertan en donadores altruistas; pidió no esperar a que un familiar se ponga mal para acudir a donar sangre, consideró que se  trata de un acto de amor al prójimo.

“Vale la pena, porque de la sangre que damos depende la vida de muchos pequeños.” Joaquín Remedios Ballesteros, donador de sangre altruista.

Por: Marcela García /  [email protected]