CUERNAVACA, MORELOS.- Don Gregorio Barrera Peña es un pepenador que recorre las calles de la colonia Ampliación Bugambilias buscando cartón, periódico, plástico y hasta fierro, para venderlos.
Tiene 77 años don Goyo y un fiel perro llamado “Kodak” que lo sigue todos los días a caminar 30 cuadras con su  ‘diablito’ en el que carga el cartón que recoge de tiendas, tlapalerías y papelerías, donde gente amable le regala el cartón.
Por el camino levanta periódico, plástico y si tiene suerte, un poco de fierro que vende a una recicladora de desperdicios industriales ubicada cerca de la zona, y los pesos que obtiene apenas le dan para sobrevivir.
“Soy un hombre creyente en Cristo y Dios padre, y siempre que salgo dijo mi oración cuando salgo muy temprano: Dios por delante y yo tras de Él”, expresa.
Don Gregorio casi siempre recorre la misma ruta, para no perderse, dice; “a mi edad se olvidan las cosas, y gracias Dios, mi perro Kodak siempre me acompaña, él se detiene a esperarme se echa a un costado mío y cuando camino me sigue, yo lo quiero mucho”.
Gregorio Barrera tiene dos hijos, “pero ellos ya sólo se dedican a mantener a sus esposas e hijos, y así es la vida, aunque en ocasiones hay hijos con corazón de oro, pero a otros no les importa”, comenta al tiempo que rueda una lagrima por su mejilla.
Goyo y Kodak recorren aproximadamente 30 cuadras con la carga que consigue en su recorrido; al final del día lo lleva a casa, ubicada en la calle Vicente Estrada Cajigal, colonia Satélite. Por el material reciclable que junta durante 15 días, apenas recibe unos 500 pesos.
A este simpático personaje lo quieren muchas personas y le apartan el cartón también en casas, y en ocasiones le dan unas monedas por el ‘servicio’ y a su perro le dan agua y en ocasiones, un poco de comida a ambos.
En su recorrido, se toma un descanso para respondernos y también comenta que desde pequeño empezó a trabajar en el campo; “allá en mi tierra, soy de Guerrero, mi padre nos abandonó a mi madre y a mí. Mi mamá hizo ambos papeles, de madre y padre, sufrí mucho por ese motivo, aunque también disfruté. Cuando era niño me iba al campo a sembrar y arar la tierra, ya más grande me puse a cuidar ganado en la sierra, vacas, chivos, caballos y burros... pero nunca me gusto cuidar marranos”, recuerda  sonriendo don Goyo.

"Soy un hombre creyente en Cristo y Dios padre, y siempre que salgo digo mi oración cuando salgo muy temprano: Dios por delante y yo tras de Él” Gregorio Barrera, pepenador

Don Gregorio recorre cada día las calles de la colonia Satélite; el material reciclable que obtiene lo vende cada 15 días

 

Por: Luis Flores
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