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CUERNAVACA, MORELOS.- Ángel Vázquez Rodríguez, de 83 años, vive en Buena Vista del Monte y se dedica a las labores del campo y salvó la vida de milagro después del temblor que se registró hace cuatro días que ha dejado desolación y desgracia en muchos hogares.
   Relata el octogenario que él se encontraba al interior de su hogar donde vive con su hija Paula Vázquez, madre de tres menores, pero en ese momento estaba solo en el interior de su casa, construida de adobe y láminas, cuando de pronto lo sorprendió el intenso temblor y trató de salir de su domicilio pero la intensidad del sismo no le permitió avanzar y en ese momento sólo pudo abrazarse de una  viga de madera para mantenerse en pie.

    Los segundos posteriores al terremoto para Ángel fueron eternos viendo cómo las láminas de su casa se venían abajo y de inmediato también los adobes. Lo invadió el pánico y eso es lo ultimo que recuerda porque de pronto sintió varios golpes en la cabeza (eran los adobes que le cayeron encima) el cual lo hizo casi perder el sentido.
Después de eso recuerda que se vio tirado en el piso de la cocina y sólo veía adobes, mucho polvo y láminas encima de su cuerpo
Cesó el sismo y vino un gran silencio, de nuevo intentó salir de entre los  escombros pero no podía moverse por los golpes recibidos y por el peso que tenía encima; trató de gritar pero apenas podía.
Dos hombres alcanzaron a escucharlo y fueron en su auxilio, le quitaron los escombros y lo sacaron. Ahora, sonriendo dice que sintió que ‘volvió a nacer’.

Pérdida. Don Ángel espera ayuda , pues su vivienda se  cayó con el temblor.

"No pude salir, sólo pude agarrarme a una madera para detenerme, y después de eso había sobre mí láminas y alrededor polvo y adobes de la casa.” Ángel Vázquez, vecino de Tetela del Monte

 

Por: Luis Flores /  [email protected]