CUERNAVACA, MORELOS.- Con casi 90 años de vida, Elvira Estrada Morales, ofrece ricas aguas frescas en el corazón del mercado “Adolfo López Mateos”, a donde llegó a vender desde los inicios de este centro comercial a mediados de los años 60.
Doña Elvira es una mujer muy querida por todos los comerciantes; posee un gran carisma y está plena de todas sus facultades. Ella está llena vitalidad, es muy disciplinada, honesta y muy trabajadora pues llega siempre caminando a abrir su puesto de aguas de sabor, en punto de las siete de la mañana.
A unos días de que se festejen 53 años de vida del ALM, doña Elvira recuerda que a los 6 años, apenas terminada la primaria, comenzó a trabajar en la venta, con su mamá. Desde entonces, se ha dedicado en cuerpo y alma al noble oficio del comercio ofreciendo nieves.
Recuerda que al dejar la escuela se dedicó a ayudar a vender junto con su mamá y puso su puesto de aguas de sabor, tales como horchata, fresa, mamey, jamaica, sandía, tamarindo, guayaba, limón, melón, maracuyá, alfa con piña, mandarina y naranja.
A doña Elvira le gusta el agua de horchata y dice que de este sabor hace hasta tres vitroleros, de otros sabores sólo dos garrafones, y del resto hace un vitrolero, cuyo contenido ‘vuela’ temprano, con ayuda de los comerciantes.

Es tradición
“Muchas personas vienen a comprarme y me dicen: Señora, mi madre me traía a su negocio a probar sus ricas aguas, y quiero decirle que ahora que soy grande sigo viniendo a comprar aquí a su puesto, y no la cambio por nadie, ahora vengo acompañado de mis hijos. Otras señoras más jóvenes me dicen, hay Jovita todavía sigues vendiendo y yo les digo que a mi me gusta mucho mi trabajo, y no descanso nunca ni sábados ni domingos pues es cuando más gente hay aquí en el mercado”.
Una lagrima rueda por la mejilla de doña Elvirita y dice: “Gracias a Dios y a este negocio saqué adelante a mi única hija, Malena Villagarcia Estrada, y también ya soy abuela de dos lindos muchachos, César y Anayeli Aguilar Villagarcia. Los quiero mucho a ellos pues me apoyan mucho en mi puesto. También estimo mucho a todos aquí en este mercado, desde los canasteros, los cuales me dicen de cariño abuelita, y a los comerciantes los quiero como a unos hermanos”.

"(...)estimo mucho a todos aquí en este mercado, desde los canasteros, los cuales me dicen de cariño abuelita, y a los comerciantes los quiero como a unos hermanos.” Elvira Estrada, comerciante

Aguas. Con fruta fresca  comprada en el mismo ALM, doña Elvira prepara sus aguas de sabor.

 

Por: Luis Flores / [email protected]