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Sonora.- La Patrulla Fronteriza de Estados Unidos en Arizona registró una baja del 34.9 por ciento en el número de menores de edad no acompañados detenidos en dicha entidad en lo que va de 2017, con respecto al año anterior.

En su reporte mensual, la instancia detalló que entre el 1 de octubre de 2016 y el 30 de junio pasado fueron asegurados cuatro mil 784 niños y adolescentes solos en Arizona, en tanto que en el mismo periodo de 2015-2016 sumaron siete mil 346.

Manifestó que de los detenidos del presente ejercicio fiscal, un total de dos mil 766 lo fueron en el sector Tucson y los otros dos mil 18 en Yuma.

En cuanto a los arrestos registrados durante los primeros nueve meses del ejercicio 2016, sumaron cinco mil 52 en Tucson y dos mil 294 en Yuma.

Recordó que en Estados Unidos, el ejercicio fiscal inicia el 1 de octubre del año anterior y termina el 30 de septiembre del año nominativo, en este caso 2017.

En febrero pasado, el Pleno del Congreso local aprobó por unanimidad enviar un exhorto a las autoridades competentes para destinar 10 millones de pesos para atender en Sonora a los menores migrantes que viajan sin la compañía de un adulto.

Legisladores locales presentaron en la ordinaria el proyecto de punto de acuerdo para emitir el exhorto, lo que fue aprobado por unanimidad.

El documento señala que se solicitará al Ejecutivo federal destinar el uno por ciento de los mil millones de pesos aprobados, para destinarlos en proteger a migrantes, para atender a niños y niñas que viajan solos.

“Con tan sólo el uno por ciento de esos recursos ya aprobados, equivalentes a diez millones de pesos, se podrán instalar módulos de atención exclusiva a estos niños migrantes, con atención especializada, médica, psicológica y alimentaria”, expuso.

De esa manera, refirió, se buscará iniciar durante su estancia en las fronteras de Sonora, por dónde serán repatriados, o bien que no puedan cruzar hacia Estados Unidos, una recuperación física y emocional.

Dichos módulos también contarían con la presencia de trabajadoras sociales que se encargarían de identificar el lugar de origen de los menores y contactar con sus padres o a algún familiar cercano.

Asimismo, señaló, una vez confirmada la información sobre el lugar de donde provienen los menores, una trabajadora social los regresaría a su lugar de origen, o bien, que fuesen personalmente recogidos por sus padres o por un familiar.