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México.- Muchos capitalinos reflejaban en sus rostros desolación, desesperación y tristeza, ya que tuvieron que desalojar sus viviendas y sólo regresaron por papeles importantes y ropa para pasar unos días, hasta que dictaminaran si podían seguir habitando sus casas.

Los niños, las mascotas y los adultos se formaban, los que venden en automóvil, en doble fila para medir las maletas con ropas y algunos víveres para pasar este jueves, la mayoría se refugiaba en las casas de otros familiares.

Mientras que otros pensaron en uno de los refugios que instalaron para los apoyos, sobre todo los que no tienen casa porque se derrumbó su patrimonio.

En la colonia Escandón, en la delegación Miguel Hidalgo, no se veían grandes estragos de derrumbe, pero sí muchos edificios, incluso continuos, acordonados, ya sin habitantes, pues desde la noche del martes estaban desalojados, porque corrían el riesgo de un posible derrumbe.

Al caminar y dirigir sobre la avenida Benjamín Franklin hacia la avenida de Los Insurgentes, se veían más los inmuebles afectados y acordonados, pasando Insurgentes, para poder tomar el lateral del Viaducto Miguel Alemán, sobre la Calle de la Casa del Obrero Mundial, empezaba el caos vial, de gente caminando, rescatistas que se acervan para ayudar en los derrumbes.

Muchas personas salieron con el fin de dirigir sus trabajos, pero no pudieron llegar, y otros tratan de regresar, sobre todo automovilistas, provocaban más tránsito y caos, por avenida Coyoacán y Xola, en la colonia Del Valle, delegación Benito Juárez , los carros se agolpaban, pues en ese cruce había un tapón de carros porque más adelante estaba cerrado.

Un grupo de la Policía Federal recurrió a las calles y tomó la fotografía a los edificios de la zona, y poco después llegó un grupo de jóvenes que ofrecieron su ayuda.

Después, en el Parque de la colonia Nápoles "Alfonso Esparza Oteo", frente a los pescadores de las calles de Georgia, jóvenes de 15 a 18 años de edad, junto con sus padres, vecinos de esta colonia, instalaron un centro de acopio para pedir croquetas para mascotas, medicamentos, gasas, jeringas, hielos y comida enlatada.

En el crucero de la avenida de Los Insurgentes y División del Norte caminaba un contingente de jóvenes vestidos con chalecos de colores verdes y naranjas, que se dirigían hacia la zona de desastre de la Del Valle para apoyar en el rescate.