compartir en:

México.- A fin de combatir la violencia obstétrica, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió la Recomendación General 31/2017, para contribuir a que las autoridades de salud identifiquen este problema y garanticen el respeto a las garantías de las mujeres.

La recomendación busca describir y visibilizar la violencia obstétrica, y eliminar toda práctica que vulnere los derechos humanos de las mujeres durante el embarazo, parto y puerperio en las instituciones de salud, sin que ello implique criminalizar ni estigmatizar la labor médica.

Aconseja a las instituciones diseñar y poner en práctica políticas públicas de prevención de violaciones de derechos fundamentales de las mujeres en gestación, centrada en su reconocimiento como protagonistas en la relación materno-fetal, que atienda las perspectivas de derechos humanos y de género.

Para ello, deben impulsarse acciones de capacitación y sensibilización continua al personal de salud dedicado a la atención gineco-obstétrica, para contrarrestar prejuicios basados en la discriminación de las mujeres y para el cumplimiento de las Normas Oficiales Mexicanas, así como proporcionar información a las pacientes sobre sus derechos y cómo ejercerlos.

La CNDH reconoce el esfuerzo de las instituciones de salud y de su personal; sin embargo, considera necesario hacer un análisis y reflexión tras los casos que se han presentado en esta comisión y en las sedes estatales, para poner en relieve el trato que en algunas ocasiones reciben las mujeres.

La recomendación está dirigida a los titulares de las secretarías de Salud, de la Defensa Nacional y de Marina, gobernadores, el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, y directores generales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), del Instituto de Seguridad de Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Es indispensable que esas instituciones realicen un diagnóstico para detectar las necesidades y satisfacer las demandas obstétricas de la población con calidad y calidez, e informarlo a las autoridades legislativas para que doten de los recursos necesarios a esas instancias y se solucionen las limitantes del sector salud.

Se busca que los médicos atiendan a las pacientes en forma adecuada, digna, respetuosa y con perspectiva de género, y que se implemente en todas las instituciones de la Secretaría de Salud el "Modelo de Atención a Mujeres durante el Embarazo, Parto y Puerperio con Enfoque Humanizado, Intercultural y Seguro". 

Otras de las sugerencias es proporcionar información a las mujeres usuarias sobre sus derechos y cómo ejercerlo durante la atención del embarazo, parto y puerperio y que se fortalezca la vinculación de las parteras y parteros tradicionales al Sistema Nacional de Salud.

La CNDH también considera oportuno que en las instituciones públicas de educación superior se impartan talleres de sensibilización sobre derechos humanos.