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CUERNAVACA, MORELOS.- Tras un recorrido por la barranca El Pilancón la Comisión Nacional del Agua (Conagua) determinó la demolición de las construcciones que se encuentran en riesgo de colapso.
Ayer, José Elías Chedid Abraham, director del Organismo Cuenca Balsas; Omar Gómez Ruiz, coordinador general de Atención de Emergencias y Consejos de Cuenca de la Conagua; y autoridades de Protección Civil del Estado acudieron a la barranca El Pilancón, en donde días atrás colapsó una barda.
Tras una inspección se determinó que es necesario echar abajo los inmuebles que están en riesgo de un colapso inminente a fin de proteger la vida de la población y su bienes.
Por ahora, la Conagua realiza los trabajos de liberación del cauce de la barranca tras la caída de la barda, pero en los próximos días deberá llevar a cabo los estudios técnicos necesarios para la demolición de las construcciones que están en riesgo para permitir el flujo natural del agua, debido a que este se había desviado por los inmuebles que ahí se fueron asentando con el paso de los años.
Cabe recordar que el año pasado ante la denuncia de vecinos por los daños en sus propiedades, la Conagua  determinó que era necesario demoler algunas propiedades, sin embargo, Arnulfo Vargas Ocampo interpuso un amparo, argumentando que en todos los años que llevaba ahí, nunca había ocurrido nada grave, lo que provocó que los trabajos se tuvieran que detener y solamente se trabajó en otra vivienda y en una tienda departamental.
Meses atrás la Conagua advirtió que de no llevar a cabo las demoliciones necesarias podrían registrarse graves daños, incluso estaba latente una inundación en el centro comercial Adolfo López Mateos.
Luego de la supervisión hecha ayer, la Conagua aseguró que es urgente demoler las construcciones para que el agua siga su cauce natural, de lo contrario ante el pronóstico de lluvias extraordinarias en los próximos meses podrían presentarse graves afectaciones.
Por último, Chedid Abraham pidió a la población no establecerse en zonas federales, sobretodo en las franjas contiguas al cauce de las corrientes ya que su obstrucción representa un riesgo para la población.

Peligro inminente. Las construcciones a bordo de la barranca ya han sufrido severos daños en su estructura.

Recorrido. Autoridades de la Conagua realizaron una supervisión en la zona afectada, y constataron que el daño ha aumentado.

Daño colateral. El tránsito vehicular ha tenido que ser desviado hacia los Arcos de Gualupita.

Lista demolición. La maquinaria para avanzar con los trabajos de demolición ya están en el lugar.

 

Por: Marcela García / [email protected]