Patricia Lavín Calderón, en representación de “Convergencia 8 de marzo” demandó a nombre de todas las mujeres:
“Que el Congreso del Estado realice la armonización de la legislación estatal pendiente desde la reforma Constitucional del 2011 en materia de derechos humanos, iniciando con la Constitución del Estado y sus leyes reglamentarias para, a su vez, realizar el Diagnóstico sobre la Posición de las Mujeres Morelenses, necesario desde hace 15 años. Y precisamente a 15 años de la creación del Instituto de la Mujer para el Estado de Morelos, es fundamental armonizar los ordenamientos jurídicos del instituto, su ley, su reglamento y sus manuales de organización y procedimientos, para que pueda cumplir con sus objetivos.
“Demandamos de los gobiernos municipales la observación estricta de la Ley Orgánica Municipal en materia de igualdad de género y la armonización de los Reglamentos, Bandos de Policía y Buen Gobierno para cumplir con lo señalado en la Ley de Igualdad de Oportunidades para Mujeres y Hombres para el Estado de Morelos; asimismo, demandamos el respeto irrestricto de las atribuciones señaladas en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, las dos leyes marco de los derechos de las mujeres.
“El derecho a la ciudad implica vivir en armonía en un espacio común, las autoridades tienen la obligación de garantizar que las mujeres y las niñas vivan seguras, canalizando adecuadamente las obras y las políticas de seguridad; demandamos una estrategia integral para la prevención y atención de la violencia contra las mujeres y niñas.
“No naturalizar las formas de violencia. Mientras las mujeres y las niñas sientan miedo, no se puede hablar de ciudades y espacios seguros. El acoso y las otras formas de violencia sexual contra las mujeres y las niñas en espacios públicos limitan sus libertades y sus derechos. Se cumplen 10 años de la vigencia de la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, si bien su implementación desde 2007 significó el reconocimiento por parte del Estado de Morelos de institucionalizar y poner en la agenda pública la violencia de género hacia las mujeres.
“Es necesaria la armonización de esta ley para incluir la violencia obstétrica y la violencia política; hacer vigentes las órdenes de protección y actualizar el diagnóstico de violencia contra las mujeres realizado en 2006. Demandamos que el Instituto Nacional Electoral y el Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana sean garantes de la aplicación estricta del principio de paridad de las leyes y la aplicación de las sanciones en toda violación a los derechos políticos de las mujeres.
“En el marco de la Reforma del Estado, los representantes de los partidos políticos buscan disminuir el principio de paridad, evitar su aplicación y si pudieran lo eliminarían. Estos guardianes del patriarcado siguen construyendo muros para impedir que la igualdad sustantiva sea una realidad democrática. Desde esta tribuna, las mujeres les exigimos a los diputados, presidentes municipales y dirigencias partidarias respetar la Constitución y el principio de paridad, ya que la participación política de las  mujeres constituye un reto para el sistema político.
“Las mujeres no son única y exclusivamente representantes de las mujeres en los puestos de poder político; representan a la sociedad en su conjunto; su participación responde a una serie de intereses públicos y a una propuesta política concreta, donde se reclaman demandas específicas no sólo para las mujeres, sino para la sociedad en su conjunto.
“Es imprescindible que el ejercicio del 3% de las prerrogativas que los partidos políticos deben destinar a la capacitación y formación de liderazgos de las mujeres, sea aplicado efectivamente y no aplicado en desayunos y comidas que no aportan a la construcción de liderazgos.
“A las dirigencias partidarias se les conmina a garantizar los principios de paridad y la igualdad sustantiva y evitar violencia como la que estuvo presente en las elecciones del 2015 y realizar las reformas pendientes a sus documentos básicos. La reforma constitucional del 2014 es uno de los resultados de la consolidación democrática de nuestro país al permitir el principio de paridad.
“Comprender el fenómeno de la violencia implica reconocer la realidad, cruda realidad con una sociedad omisa de sus obligaciones, donde la falta de respeto a la ley, a las instituciones y a las autoridades, es la constante, acostumbrados todos nosotros a esperar que el Estado resuelva todo, a la doble moral y a la corrupción; donde la impunidad y la corrupción se aceptan sin reparos, donde se acepta la rutina de los muertos diarios como normalidad cotidiana y de los feminicidios de todos los días, a todas horas en todo lugar, una realidad que agravia e indigna.
“Nosotras las mujeres, los hombres y todos podemos hacer el cambio, esa es nuestra responsabilidad y compromiso; debe ser el compromiso que merecen las niñas y jóvenes que tienen la esperanza de un mejor futuro.
“Ni un  paso  atrás en los derechos conquistados, todos los derechos ni más ni menos”.
Orgulloso de ti, Patricia Lavín, y bien por todas ellas. ¿No cree usted?

 

Por: Teodoro Lavín León / [email protected] / Twitter: @teolavin

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