Una impactante historia es la que se desarrolla alrededor de Jermimah Moylan, una mujer de 27 años de edad, quien determinada a tener una familia con quien fuera su marido, logró obtener esperma de él, poco tiempo después de que Sebastián se quitó la vida.

Fue el pasado miércoles 14 de agosto, cuando Sebastián eligió terminar con su vida, y de forma rápida y determinada, Jermimah buscó continuar con el plan que ella y él tenían para el 2020: formar una familia.

Instantes después de la muerte de su esposo, Jermimah buscó al abogado que logro que siete años atrás, un caso similar tuviera exitó ante la corte.

Tras un juicio corto, un juez sentenció a favor de la viuda, y en menos de 4 horas de la muerte de Sebastián, médicos empezaron la extracción de esperma del cuerpo sin vida en el Royal Prince Alfred Hospital, en Sidney, Australia.

Este método se llevó a cabo ya en los primeros minutos del 15 de agosto.

Ahora que el esperma fue extraído y guardado para ser utilizado en un lapso menor a 10 años, Jermimah debe obtener otro juicio para que se le permita utilizarlo.

La viuda contó para medio, que usualmente tenía conversaciones sobre salud mental con su expareja, ya que ella padece de ansiedad, sin embargo, ella reveló que no observó algún indicio de lo que Sebastián haría.

Entre sus comentarios recalco que él no había podido superar del todo la muerte de su papá, la cual había sucedido hace un año y medio.

Además, de que la proyección de la familia había sido tal, que ella iba al médico acompañada de Sebastián para afirmar y cuidar su fertilidad, que inclusive él construyó el hogar con cuartos suficientes para vivir con los hijos o hijas.

Por ello, Drew Allan empezó una campaña en gofundme.com a nombre de Moylan para poder apoyarla a financiar gastos del funeral, legales y deudas, tras la muerte de Sebastián.

Indica que ahora que ya no está, ella quiere tener una hija o hijo de él y criarlo en la casa que construyeron juntos.