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Un grupo de los principales colaboradores del presidente Donald Trump, incluido su yerno Jarred Jushner, promueve un plan migratorio que daría protección a los dreamers a cambio de que el Congreso apruebe dinero para el muro.

El plan incluye extender el llamado Programa de Acción Diferida para Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), que protege a unos 800 mil jóvenes indocumentados, la mayoría mexicanos, a cambio de fondos del legislativo para las prioridades de la administración Trump.

Entre las prioridades figuran los mil 600 millones de dólares para el muro en la frontera con México, recursos para más instalaciones de detención de inmigrantes, reducciones a la inmigración legal y dinero para E-Verify, un programa de verificación laboral.

El grupo que apoya el plan incluye también a Ivanka Trump y al jefe del gabinete, general John Kelly, así como el vicepresidente Mike Pence, el asesor de Seguridad Nacional HR McMaster, y el director del Consejo Nacional Económico Gary Cohn.

En contraste, entre los opositores al plan figuran el procurador general Jeff Sessions, y los excolaboradores del senador,

Stephen Miller y Rick Dearborn, quienes ahora trabajan en la Casa Blanca.

Organizaciones de defensa de los migrantes deploraron la intención de los colaboradores de la Casa Blanca de utilizar a los dreamers como ficha de negociación para que Trump obtenga dinero para el muro.

“Los beneficiarios de DACA no son una carnada para hacer avanzar una nefasta maquinaria de deportación”, señaló la Coalición para el Tratamiento Humano de los Inmigrantes (CHIRLA).

Aunque la cámara de representantes ya aprobó el presupuesto para la construcción del muro, aún resta su trámite en el Senado.