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Cuernavaca, MORELOS.- La red de complicidades al interior de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) no termina de arrojar resultados, de acuerdo con la revisión de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), en sus revisiones 2013 y 2014.

A pesar de la experiencia que le dejó la auditoría 2013, donde se demostró que algunas de las empresas proveedoras de la Universidad estaban ligadas a quien en su momento fuera señalado por lavado de dinero y recluido en un penal federal, Rodolfo David Dávila Córdova, esto no evitó que lo volvieran a contratar en 2014.

Así lo deja ver la revisión en su punto 5, que señala el compromiso adquirido por la UAEM con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca  y Alimentación (Sagarpa), para que llevará a cabo la ejecución del programa “Proagro Productivo” con recursos del orden de los 32.6 millones de pesos.

Según la revisión y luego del incumplimiento con los trabajos, se reflejó que al Grupo Comercializadora Cónclave SA de CV, se le pagaron, el 14 de marzo de 2014, cuatro cheques por un monto total de 1 millón 145 mil 700 pesos, a pesar de que ya se conocían sus antecedentes en la labor de subcontratación para favorecer a terceras empresas.

Asimismo, la UAEM y sus directivos volvieron a incurrir en la contratación de otra de las empresas, o al menos a su representante legal, que ya había demostrado un año antes que no contaba con la solvencia para realizar los servicios o productos que se había manifestado, siendo Edmundo Nuncio Hernández, quien en 2013 logró un contrato por 29.2 millones a favor de la empresa Meve Soluciones SA de CV con la institución educativa.

En la revisión de 2014, Edmundo Nuncio, apareció nuevamente, pero ahora como representante legal de Fralo Soluciones Tecnológicas, que obtuvo un contrato para hacer trabajos para la UAEM en su convenio con la Sedesol por 21.3 millones.