Por “cumplir” con la tradición zapoteca en el Istmo de Tehuantepec  de robarse a la novia antes de casarse, un joven fue asesinado por el padre de esta de varios disparos de proyectil a unas cuantas horas de finalizar el año.

 

La víctima, identificado como Mario B.P había decidido casarse y para ello, siguiendo la costumbre ancestral de Juchitán de Zaragoza en estos casos, "robó a la novia", y temporalmente se la llevó al hogar paterno, para luego acordar el compromiso matrimonial.

No obstante, la familia de la novia al parecer no estuvo de acuerdo con el noviazgo, por lo que acudieron al domicilio de Mario, al callejón 2 de Octubre,  en la Cuarta Sección de Juchitán, donde el papá de la joven disparó al chico.

Los vecinos señalaron que era el joven era una persona seria, entusiasta antes su próxima matrimonio, por lo que lamentaron el crimen.

Las autoridades ministeriales investiguen el caso para que la muerte no quede impune.