El tesorero general del Ayuntamiento de Cuernavaca, Alejandro Villarreal, señaló que las administraciones anteriores le dejaron a ese ayuntamiento una deuda de 1,200 millones de pesos, lo que es en verdad grave, porque -como todos sabemos- el pleito entre el alcalde y el gobernador hace que le den con cuentagotas los recursos que le corresponden al municipio.
La guerra política es verdaderamente grave para nosotros los cuernavacenses, y son tan cínicos los del gobierno estatal que dicen que cada día estamos mejor, aunque en verdad las cosas en la seguridad cada día están peor.
Si en verdad está mejor la seguridad, ¿por qué no caminan sin guaruras por el centro de la ciudad y dejan los carros escolta?; desde luego que no lo hacen porque saben perfectamente que la seguridad de la que presumen es una farsa.
En ello tiene razón el alcalde Cuauhtémoc Blanco Bravo, que retó al gobernador y al comisionado de Seguridad Pública a que realicen un recorrido por las calles y casa por casa en la ciudad, para preguntarle a la gente si está bien en materia de seguridad, como lo asegura el Gobierno del Estado, en virtud de que son falsas las estadísticas que éste ofrece, pues la incidencia delictiva se ha incrementado de manera alarmante en la capital de Morelos y, desde luego, en esa opinión estamos de acuerdo con el alcalde porque todos vivimos día a día lo que sucede en nuestra ciudad y a veces es de pánico.
Las declaraciones del presidente municipal las realizó durante el festejo que se llevó a cabo para los trabajadores del Ayuntamiento de Cuernavaca, donde el edil exhortó al titular del Poder Ejecutivo y al comisionado de seguridad para que, si tienen pantalones, le den la cara a la ciudadanía en el tema de la inseguridad por la gravedad del asunto, que tiene a la gente decepcionada y triste por la falta de resultados en el tema; y a ver quién le dice que no es cierto, porque la inseguridad nos pega día a día. Las declaraciones ya ni quién las pele, porque sabemos que son puras mentiras pagadas las que nos quieren hacer creer, aunque la realidad es otra. Mire usted, ayer circuló el siguiente mensaje:
URGENTE
Ojo. Están asaltando a domicilio con orden judicial.
Conocen hasta tu credencial de elector:
Tocaron el timbre del portero electrónico de una casa y al que contestó le preguntaron: “¿Usted es fulano de tal con credencial de elector nº...?” El señor dijo que sí y escuchó a continuación: “Venimos a entregar un escrito judicial”.
Ese hombre les dijo que no podía ser, ya que no tenía problemas con la justicia.
Le contestaron: “Señor, si usted no colabora, va a tener serios problemas con la justicia”. El señor bajó y les abrió la puerta, los tipos vestían de civil y mostraron credenciales. Lo obligaron a entrar a su casa y, una vez dentro, lo encañonaron, lo maniataron y le robaron todo lo que quisieron.
Un abogado comentó que el señor debió decirles, en lugar de bajar a abrirles: “Muy bien, en este momento le estoy marcando por teléfono a la policía para comprobarlo”, y marcar inmediatamente al 066 o bien al 060 o al 911.
Hay que difundir esto, pues seguramente utilizan los padrones electorales para conocer los números de la credencial de elector, y alertar a parientes y amigos.
No abran la puerta de su casa a nadie desconocido, para evitar consecuencias adversas y, por favor, comuníquenlo a familiares y amigos para que estén atentos.
Imagínese: estamos “re bien en seguridad”, según nos dicen, pero eso pasa cada día. La verdad es que nadie puede decir lo contrario y, así lo declare el santo Papa, nadie le va a creer.
Congruente con lo anterior, el alcalde Blanco Bravo fue claro al señalar que las cifras que presentó el mandatario perredista Graco Ramírez, quien aseguró que las estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública coloca a Morelos en el lugar número 14 a nivel nacional en cuanto a incidencia delictiva, y dejó en duda las declaraciones del gobernador, porque afirmó que esas cifras no reflejan la realidad que se vive en Morelos y en Cuernavaca, y más cuando se quiere vender espejitos a pesar de ser una mentira, y la única forma de salir de la duda es que se le pregunte a la ciudadanía.
De ahí el reto que lanzó para que, tanto el gobernador Ramírez Garrido como el comisionado Capella Ibarra, tengan los pantalones para salir a las calles y le digan a la gente que todo está bien, en razón de que el tema es complicado por la alta incidencia delictiva reflejada en la ciudad.
Como ven, la inseguridad es una realidad que sigue y sigue, mientras los cuernavacenses tenemos que vivir como en estado de sitio. ¿No cree usted?
En asuntos agradables, deseo felicidades a mi amiga la siempre hermosa Claudia Castellanos, que inauguró su jardín “Luja” en la calle de Mazatepec 102, Colonia Reforma. Está bellísimo; visítelo para las mejores fiestas.

 

Por Teodoro Lavín León

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