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En una semana, México se dio cuenta de que no existen las fronteras y que las únicas divisiones son sólo para repartir la ayuda que llega de todas partes del mundo; México supo que es querido por otras naciones y que su espíritu solidario ha conmovido lo mismo a gobiernos e instituciones internacionales que a deportistas y artistas que ven a los mexicanos como ejemplo de lucha y empeño.

A una semana del movimiento telúrico de 7.1 que sacudió a la Ciudad de México y estados aledaños, la sensación es muy viva y la magnitud de la ayuda es más grande que el propio sismo; la gente se volcó a las calles con víveres y medicinas para los damnificados, pero también para los brigadistas y voluntarios que incluso arriesgan sus propias vidas para salvar la de otros.

La Ciudad de México se convirtió en un gran centro de acopio, donde se colecta alimento, agua, medicamentos y equipo para localizar y rescatar a personas de los escombros y donde los rescatistas mexicanos han trabajado hombro con hombro con los de Japón, Colombia, Chile, Israel, El Salvador, Honduras, Panamá, España, Ecuador, Venezuela, Guatemala y Estados Unidos.

Otros países como Alemania, Argentina, Canadá, China, Costa Rica, Emiratos Árabes Unidos, Perú, Rusia, Suiza y Turquía, así la Unión Europea (UE) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) también han expresado su apoyo, dolor y solidaridad con el pueblo de México.

Conforme transcurrieron los días a partir del sismo, brigadas de socorristas de muchos países hacían patente su colaboración en las labores de rescate de personas y remoción de escombros de los diferentes edificios colapsados en la Ciudad de México y en conjunto sumaron más de 500 brigadistas y 19 perros.

De esta forma, países como Japón envió 72 rescatistas para apoyar a México en las labores de emergencia por el sismo, Israel mandó 70, Estados Unidos a 60 y a cinco elementos caninos, España a 54 rescatistas y cuatro perros, Honduras a 36, Panamá a 35 brigadistas y cuatro perros, Colombia a 30 elementos y dos perros entrenados, Ecuador con otro tanto de brigadistas, El Salvador con 25 personas y dos perros, y Chile, con 18 elementos y dos ejemplares caninos.

Pero la ayuda internacional no se limitó a los recursos humanos para el rescate de víctimas, pues el equipo para localizarlas también fue un factor importante para localizar a quienes quedaron atrapados entre cemento y varillas.

Alemania, por ejemplo, envió a México expertos de la organización de ayuda Búsqueda y Rescate Internacional (ISAR por sus siglas en inglés), quienes con equipo de bio-radar de la más moderna generación, apoyan en la localización de personas sepultadas en los escombros.

Suiza también aportó un grupo de ingenieros estructurales para detectar daños en edificios después del sismo, y lo mismo ha valorado viviendas que hospitales, sobre todo en el estado de Morelos, una de las entidades más afectadas por el fenómeno natural.

Por su parte, la República Popular China donó al gobierno mexicano un millón de dólares como ayuda humanitaria para las víctimas del sismo, mientras que Costa Rica envió a especialistas en valoración de daños estructurales y Perú a cinco ingenieros expertos en evaluación de inmuebles en situación de riesgo.

Así es como las calles de la Ciudad de México dieron un poco de color al tono gris de los edificios colapsados. Los cascos y chalecos de los rescatistas, que iban del amarillo, anaranjado, rojo, azul, blanco y otros tonos para distinguir su labor y su nacionalidad, se hermanaban en una sola meta: salvar vidas.

El gobierno de México y sus habitantes agradecieron con el alma el apoyo de los países que sin dudarlo llegaron a territorio azteca para dar un poco de lo que los mexicanos le han dado al mundo: un ejemplo de solidaridad, tenacidad, amor y lucha constante ante las adversidades.

El embajador japonés en México, Yasushi Takase, dijo que entre los dos países siempre ha existido una cooperación en diversos temas, pero esta vez, “nos toca extender nuestra ayuda. Son expertos en rescates, de rescatar a la gente debajo de los edificios derrumbados. El gobierno japonés estamos con el pueblo mexicano y extendemos nuestra solidaridad".

El gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SER), expresó su profunda gratitud por las muestras de fraternidad de la comunidad internacional, sabedor de que cuenta con amigos sinceros en el mundo.

Desde el inicio de las operaciones de búsqueda y rescate, México ha contado con la asistencia técnica de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés).

Conforme transcurrieron los días, los mexicanos supieron del apoyo que otros países les manifestaron y las redes sociales se convirtieron los principales canales para hacerlo patente, pues tanto el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresaron por Twitter su apoyo y solidaridad con México en esta contingencia.

El domingo pasado, el secretario general de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), Elhadj As Sy, estuvo en la Ciudad de México para traer un mensaje de solidaridad a esa institución en el país y a los mexicanos, y recorrió algunas zonas donde voluntarios trabajaban en la remoción de escombros en la búsqueda y rescate de personas.

Pero la ayuda internacional no sólo ha sido por parte de los gobiernos, pues empresas de importancia mundial también aportan su granito de arena, ya no sólo para el rescate de personas, con herramientas y equipos, sino para la reconstrucción de los hogares y edificios que resultaron dañados por el fenómeno natural.

La empresa tecnológica Apple anunció que donaría un millón de dólares a la causa, Walmart de México entregó más de 300 toneladas con artículos de primera necesidad, Cinepólis anunció un fondo de apoyo y de cada peso recaudado en sus taquillas y dulcerías en el país sumarían un peso.

La Fundación Carlos Slim, Fundación Telmex y Telcel, determinaron aportar cinco pesos por cada peso que se done en apoyo a los damnificados por los sismos a través de un depósito bancario.

Las muestras de solidaridad internacional no se limitaron a lo económico, pues tan valiosa e importante es la ayuda monetaria y de recursos humanos que ha recibido el pueblo mexicano, como las palabras y acciones de personajes del mundo deportivo y musical de todo el mundo.

Mientras Leo Messi saluda a un niño mexicano damnificado y le desea pronta recuperación, y Cristiano Ronaldo le dedica una playera a otro menor que murió a causa del sismo, cantantes y actores internacionales como Miguel Bosé, Eva Longoria, Enrique Iglesias y Ricky Martín, entre otros, han expresado su apoyo y solidaridad con las víctimas del sismo.

México sabe ser agradecido y nunca olvida una ayuda; eso lo saben los brigadistas internacionales que estuvieron en el país para salvar vidas, porque al retirarse de tierra azteca, los rescatistas y voluntarios mexicanos y la gente en general, los despidieron con aplausos, con el casco a un lado y con el corazón en la mano.