El gobierno de Corea del Sur declaró hoy que está listo para dar una "cálida bienvenida" al presidente estadunidense, Donald Trump, quien llegará el martes próximo a esta capital para su primera visita oficial, en medio de protestas de conservadores que rechazan su presencia y abogan por la paz.

"Corea del Sur está preparada para dar esta semana una 'cálida bienvenida' al presidente Donald Trump", subrayó el portavoz de la Presidencia, Park Soo-hyun, ante la primera visita de Estado de un presidente de Estados Unidos a Surcorea en 25 años.

En una conferencia de prensa en la oficina presidencial, Cheong Wa Dae, en Seúl, Park dijo que Corea del Sur aprovechará la visita de Trump para sentar las bases para una alianza todavía más fuerte entre los dos países, según un reporte de la agencia de noticias Yonhap.

El vocero presidencial destacó que la visita de Estado de Trump y su cumbre con el presidente surcoreano, Moon Jae-in, se darán en un momento crítico para la cooperación integral entre ambos países en los ámbitos políticos, económico y militar.

Asimismo, señaló el telón de fondo de la grave situación de seguridad en la península coreana, tras la sexta prueba nuclear de Corea del Norte, la más potente realizada hasta la fecha, y sus lanzamientos de misiles balísticos.

"La visita servirá para transformar la alianza integral en una mayor y ello traerá, al final, la paz y prosperidad a la península coreana", destacó el portavoz de la Presidencia de Corea del Sur.

Park pidió al pueblo surcoreano que se una al gobierno en la bienvenida a Trump y prometió que hará todo lo posible para producir resultados positivos de la cumbre entre Moon y Trump, ante las protestas esta mañana en  calles de Seúl.

Unos dos mil manifestantes recorrieron esta domingo, por segundo día consecutivo, varias calles del centro de la capital para expresar su rechazo a la visita de Trump, a quien acusan de aumentar el riesgo de guerra en la península coreana.

Al grito de "¡Nos oponemos a la guerra! y ¡Negociamos por la paz!" los manifestantes agitaron pancartas y globos, en las que estaban varias escritas frases en inglés como: "Paz, no guerra", ¡Paz, paz! y "Queremos la paz".

El último enfrentamiento verbal entre Trump y el líder norcoreano Kim Jong-un causa preocupación entre los surcoreanos, ante el riesgo de que se desate un conflicto armado en la península, que pueda causar enormes bajas.

Ante las protestas, la Policía de Corea del Sur advirtió este domingo, que durante la visita de Estado del presidente estadunidense, colocará a sus fuerzas en Seúl en estado de alerta máxima, como lo hace en las de todos los dirigentes extranjeros y en eventos nacionales importantes.

"Las carreteras y calles alrededor del hotel del presidente estadunidense y de los lugares que visite serán bloqueadas y se limitarán las manifestaciones o reuniones en tales áreas", destacó la Policía en una declaración.

La Policía destacó que garantizará la libertad de expresión y reunión de los manifestantes pero que tratará "con mano dura" cualquier acción que pueda amenazar la seguridad.