Zacatepec.- Extraordinario regalo de Navidad ofrecerá Club Atlético Zacatepec a su afición en el pemúltimo juego de su pretemporada, cuando reciba al América.
El choque entre Cañeros y Águilas es para el miércoles 27 de diciembre, a las 19 horas, en el estadio Agustín “Coruco” Díaz.
La directiva azucarera se sacó un 10, porque al inmueble de la Selva Cañera sólo le faltaba la presencia de América para completar la planilla de los 4 “grandes”, pues desde 2014 han venido Chivas, Cruz Azul y Pumas.
Los precios en preventa serán de 100 y 150 para niños y adultos, respectivamente.
Los Cañeros agendaron 5 amistosos para su pretemporada; 2 rivales son de Primera División y 2 de Ascenso MX.
Ayer, en el Centenario, disputaron el primero, al vencer 6-0 a los Arroceros del Cuautla, de la Segunda División.
El lunes 18, a las 10 y sin acceso al público, el cuadro de Marcelo Michel Leaño se medirá a Lobos BUAP, en el “Coruco”.
El jueves 21, a las 11, los Cañeros se miden a los Pumas UNAM, en el estadio Olímpico Universitario, a puerta cerrada.
Después viene el choque contra las Águilas, el 27 de diciembre, y cierran el sábado 30, a las 10 de la mañana, en el estadio Alfonso Lastras, contra el San Luis.
El DT del Zacatepec, Marcelo Michel Leaño, se dijo contento con el equipo que formó para el Clausura 2018, pese a las bajas como Luis Márquez, Fernando González y Sergio Flores.
“Estamos muy ilusionados porque tenemos el equipo que queríamos (...) no es producto del azar, fue diseñado desde la temporada pasada, sabedores que podía haber salidas de jugadores importantes, por lo tanto teníamos que reforzarlo con jugadores igual de importantes.
“El equipo está muy balanceado en cada una de las líneas, tiene una competencia muy fuerte, estamos muy sólidos y listos para hacer lo que nos faltó hacer para llegar a la Final y poder campeonar.
“Estamos muy ilusionados y contentos con la organización que se realizó para tener a estos jugadores. Después de la primera semana de pretemporada el equipo se empiezar a soltar y a conocerse”, explicó.
Por Marco Avelino