compartir en:

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), te recuerda que en México existe la posibilidad de mejorar las condiciones contractuales de tu crédito hipotecario, ya sea en tasas de interés, plazo, monto de mensualidad o disminuir el  monto total.
La subrogación de hipoteca, consiste en que el crédito otorgado por una institución financiera puede ser sustituido por uno nuevo, pero otorgado en mejores condiciones por otra institución, particularmente bancos y Sociedades Financieras de Objeto Múltiple, Entidades Reguladas (SOFOM,ER).
En efecto, la figura de movilidad hipotecaria o subrogación, data del año 2003, pero con la Reforma Financiera se estableció un procedimiento más flexible y claro para poder materializarla.
En las condiciones actuales del mercado, en donde se empiezan a registrar algunos movimientos alcistas en las tasas de interés, particularmente en aquellos productos de crédito que están referenciados a la Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio (TIIE), resulta oportuno decidir sobre la conveniencia de mover un crédito hipotecario por otro que tenga mejores condiciones.
De hecho, este segmento de mercado no solo registra tasas de interés estables, a pesar de las condiciones de volatilidad financiera, sino que además continúa situándose en niveles mínimos históricos, pues algunos productos hipotecarios se ofrecen con tasas menores al 9% anual.
La Condusef considera que es un buen momento para comparar lo que ofrece el mercado, consultando el Simulador de Movilidad Hipotecaria proporcionado en nuestro portal de Internet, el cual muestra información de esquemas de 12 instituciones bancarias que ofertan 18 productos.
Así, de acuerdo a las necesidades o conveniencia particular de cada quien, se podrá decidir entre la conveniencia de un pago mensual menor,  o reducir  el plazo con el mismo pago;  inclusive disminuir el  monto total pagado al final, o bien negociar con el banco que tiene el crédito actualmente, una mejora de las condiciones de pago mediante un esquema alternativo, teniendo en cuenta que no siempre una tasa de interés menor implica un costo más bajo.
Adicionalmente,  es necesario hacer hincapié en que al momento de evaluar las distintas opciones se tomen en cuenta los costos por el cambio, ya que dicha cantidad tendría que desembolsarse al momento de realizar la nueva operación.
Este costo inicial contempla generalmente la comisión por apertura, gastos notariales, avalúo, gastos de investigación, entre otros, los cuales por el monto podrían ser elevados (en general dichos gastos equivalen en promedio al 6% del valor de la vivienda)  y con ello una limitante para considerar realizar el cambio.