México contará, a partir del 11 de octubre, con un santuario para la conservación, protección y recuperación de la vaquita marina en esta zona del Alto Golfo de California, que prevé, incluso, la reproducción asistida de la especie.

El titular de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Rafael Pacchiano Alamán, subrayó que no ha habido un solo país en el mundo que haya hecho todos los esfuerzos que realiza el gobierno de la República para preservar esta especie.

“La idea es poder tener a estas vaquitas que capturemos en un espacio restringido, seguro y que además podamos empezar a ver cómo reproducirlas para eventualmente recuperar la población y poderlas liberar y garantizar su supervivencia a largo plazo”, resumió.

En la inauguración de la Estación Naval de Búsqueda, Rescate y Vigilancia Marítima de San Felipe, el funcionario federal anotó que el esfuerzo que se ha hecho para evitar la extinción de ese mamífero marino “no tiene precedente en el mundo”.

Acompañado por el titular de la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar), Vidal Francisco Soberón Sanz, el tituolar de la Semarnat recordó que la estrategia para la conservación de la vaquita marina consta de diversos pasos que se han puesto en marcha, sin escatimar esfuerzos.

El presidente Enrique Peña Nieto ha dicho que no podemos escatimar ni un solo recurso y que tenemos que hacer todo lo posible para evitar la extinción de la especie “que no sólo es de los mexicanos, sino es de todo el mundo”, enfatizó.

Refirió que dentro de la estrategia, en primer lugar se incrementó la zona de protección de la vaquita marina, y paso a ser un polígono 11 veces mayor al establecido anteriormente, por lo que ahora comprende una extensión de 14 mil kilómetros cuadrados, en San Felipe, Baja California; y Santa Clara, Sonora.

En segundo lugar, de la mano con Conapesca, se determinó eliminar una de las causas de muerte que tenía la vaquita marina, que eran las artes de pesca que se utilizaban en las comunidades, para capturar especies como el camarón, por ejemplo.

Recordó que se tomó la determinación de iniciar un programa, que también fue histórico, de suspender la pesca en la zona durante dos años, y, al mismo tiempo, se trabajó con el Instituto Nacional de Pesca, para poder desarrollar nuevas artes de pesca que no interactuaran con este mamífero marino.

Otro paso fundamental fue contar con una supervisión y vigilancia efectiva, que garantizara que no había pesca ilegal y que se respetaran las normas, “y aquí el trabajo de la armada de México ha sido excepcional”.

Actualmente, destacó el funcionario federal, en San Felipe y Santa Clara, hay una presencia que no tenía registro en la zona, pues se cuenta con cientos de infantes de Marina, con embarcaciones y aeronaves no tripuladas.

Adicionalmente, señaló que en este día con la inauguración de la Estación Naval de Búsqueda, Rescate y Vigilancia Marítima, se garantiza la permanencia de la Semar en las labores de supervisión y vigilancia a largo plazo.

Indicó que el último paso de la estrategia de conservación consiste en garantizar que las vaquitas marinas que todavía existen se puedan controlar y tener un programa de reproducción asistida.

“Hemos convocado a un gran número de expertos de diferentes países del mundo, que nos ayudan en la captura, en el cuidado y en la reproducción asistida”, reiteró.

Además, sostuvo que hoy mismo llegarán un grupo de delfines entrenados para identificar donde se encuentra la especie, para que una vez identificadas las capturen, y las lleven al santuario.

Por separado, Ricardo Rebolledo, de la organización Animal Care, comentó que una vez localizadas, las vaquitas marinas serán ubicadas en el santuario para monitorear su estado de salud.

Explicó que de ser necesario, es decir, si tienen alguna herida o se detecta que requieren cuidados, se trasladarán al “Vaquita Care Center”, que es una especie de hospital para ese mamífero marino, para darles el entorno que requieren para su tranquilidad y una eventual reproducción, y cuenta con equipo de ultrasonido y rayos X, entre otros.

La vaquita marina es una especie de la que se calcula una población de 30 ejemplares, que en su edad adulta llega a medir 1.50 metros, alcanza un peso de 30 kilogramos, y es sumamente nerviosa, por lo que el cuidado debe ser extremo, explicó.