La Ciudad de México y sus 8.9 millones de habitantes (según el último conteo del INEGI en 2015) parece una cifra impresionante hasta que volteamos a ver a China y sus 15 megaciudades que hacen ver pequeños nuestros problemas derivados de la densidad de población, como la contaminación y los pesados embotellamientos que enfrentamos a diario.

El tránsito representa un verdadero reto para zonas determinadas que alojan a tantas, retos que algunas empresas asumen para tratar de mejorar la vida de las personas.

 

Un ejemplo de esto es la compañía Project REDspace y su pequeño vehículo eléctrico para ciudades REDS, el cual fue diseñado para desempeñar una doble función, transportar personas y alojar sus oficinas.

La compañía dice que un automóvil pasa el 90 por ciento de su tiempo de vida útil detenido, y pensaron “¿por qué no convertirlo en un espacio móvil de trabajo?” Cosa que lograron con una silla que gira 180 grados y un escritorio plegable, que lo transforma en el espacio de trabajo perfecto para viajeros.

 

El automóvil también posee un módulo de asientos que evita colocarlos directamente uno detrás del otro para obtener más espacio para las piernas y tienen movilidad dentro de la cabina. A diferencia de los autos tradicionales, las puertas se deslizan como una minivan y debido a su pequeño tamaño resulta muy útil para espacios de estacionamiento reducidos.

 

Un detalle que llama la atención es su techo que incorpora un panel solar gigante para ayudar a mantenerlo cargado así como un sistema de carga inalámbrica similar al del BMW 530e.

Si bien la idea suena interesante, el auto/oficina lo será aún más una vez que los autos alcancen la autonomía de nivel 4 (una automatización completa en la conducción, sin responsabilidad alguna del conductor, y sin que sea necesario siquiera que haya un conductor en el vehículo).

Aunque es muy bueno ver a los nuevos fabricantes de automóviles pensando en cómo evolucionar el interior del vehículo antes de que la autoconducción finalmente se convierta en una realidad.

 

Según el fabricante de automóviles, tendrá a estos vehículos rodando por las carreteras de China en dos años. El auto que muestran en el Auto Show LA es solo un prototipo alfa (que es la primera versión de un producto a ser construido y que no pretende ser completamente funcional).

Por ello, que el vehículo final podría no verse tan llamativo como el que se exhibe en el centro de convenciones.

Aún no se tienen planes de traerlo al continente americano, en donde las megaciudades no son tan numerosas como en el país asiático.