La alimentación durante el embarazo y la lactancia es fundamental, un asunto de gran responsabilidad para la gestante porque influye de manera directa en el desarrollo físico y mental del bebé.
La especialista en salud y nutrición Anabel Aragón asegura que no es tan diferente como la dieta general, únicamente hay que tomar nutrientes concretos y aplicar medidas de seguridad alimentaria adicionales.
“La embarazada o lactante no necesita comer por dos, como mucha gente piensa. Tampoco es necesario una alimentación súper especial o restrictiva, ni tampoco suplementos multinutrientes, ni alimentos exóticos con propiedades especiales”, comenta.
Afirma que los profesionales de la salud, como los ginecólogos o nutricionistas, darán las recomendaciones específicas sobre el aporte de energía y los nutrientes necesarios para “cubrir las necesidades del feto, afrontar el parto de un modo óptimo y preparar al organismo para la lactancia”.
El incremento de las kilocalorías que se toman, se produce en el segundo y tercer trimestre, no desde el inicio. El consumo excesivo, supondría un incremento innecesario de peso y eso no favorece ni a la madre ni al bebé.
No hay que obsesionarse con el peso, es más importante el de antes del embarazo que durante. Las ganancias de kilos durante la gestación se deben individualizar dependiendo del peso inicial que teníamos.
En embarazadas con sobrepeso u obesas, no recomiendan dietas restrictivas, pero si deben tener una reconducción dietética para cambiar sus hábitos hacia una alimentación saludable. En estos casos, deben ganar menos peso durante el embarazo que en una mujer con peso normal.
En la lactancia, la mujer se recupera de los kilos del embarazo con un plan de alimentación saludable, de al menos 6 meses de duración, que puede mantenerlo, si puede, hasta el año.

¿Necesidades de grasas, hidratos de carbono o proteínas?

La especialista en nutrición de Nestlé sostiene que la clave es “la suplementación de ácido fólico en cuanto a vitaminas y minerales”. Añade además, que en aquellas embarazadas con ingestas inadecuadas deben tomar “vitaminas A y D, calcio, hierro y zinc“.
Las gestantes deben comer una amplia gama de alimentos, sobre todo los de origen vegetal como frutas, hortalizas, cereales integrales, frutos secos y legumbres. Otros de origen animal como lácteos, pescado, carne, huevo, preferentemente bajos en sal y grasas. Y el agua, debe ser la base de las bebidas.
En cuanto a llevar una dieta vegetariana en este estado, la especialista dicta que “debe estar muy bien planificada” para que cubra todas las necesidades energéticas y los nutrientes necesarios. Y si se opta por una alimentación vegana “siempre se debe suplementar con vitamina B12, además de los nutrientes que recete el médico”.

Consejos de alimentación embarazo y lactancia:

Alimentación embarazo lactancia
Deben llevar una alimentación rica en frutas y hortalizas
Planificar la alimentación semanal
Tomar las cinco  raciones diarias de frutas y hortalizas
Elegir carnes magras y desgrasadas
Evitar carnes grasas y embutidos
No beber alcohol
 
Reducir las náuseas
Si las náuseas son severas, hay que controlar el riesgo de deshidratación, y esto se debe a la “hipersensibilidad olfativa y gustativa“, muy típica en este estado.
Alimentos fríos son menos aromáticos que los calientes.
Los alimentos hervidos o al vapor, desprenden menos olor que los fritos o asados.
También ayuda el racionar la comida en pequeñas tomas, cada 2 o 3 horas, y que los líquidos ácidos como la limonada, puede ser mejor tolerada que el agua”.
 
Prevenir reflujo
Otro problema común son los reflujos o ardores, para ello recomienda:
Fraccionar las comidas cada 2 o 3 horas con raciones pequeñas.
Evitar alimentos muy grasos.
No acostarse hasta una hora después de haber comido.
Elevar la cabecera de la cama unos 15 centímetros.

Estreñimiento
También es bastante común, por la presión que ejerce el feto.
Mantener una vida activa,
Beber mucha agua.
Consumir las hortalizas, frutas y verduras diarias.

EFE/agencia

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