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Fue clausurada la guardería Orepani, donde se suscitó la agresión de un niño de un año 8 meses a una compañerita de un año 2 meses de edad, el pasado lunes 17 de mayo en Morelia.

A la estancia infantil privada, que depende de la Sedesol, se le colocaron los sellos de clausura, luego de que los padres de la pequeña agredida presentaran una denuncia ante la Procuraduría de Justicia de Michoacán por los hechos, en los que acusan a la responsable del lugar, Elena García Gallegos, por no actuar presuntamente a tiempo ante los rasguños propinados por el niño, dijo la coordinadora de Estancias Infantiles de la delegación de Sedesol en Michoacán, Claudia Gabriela Frausto Martínez.

La Sedesol, al enterarse por los medios de comunicación de lo ocurrido, acudió para conocer la versión de la encargada del lugar, además de platicar ya con los papás de la niña agredida. Además, el personal está en búsqueda de los papás del niño.

“En el aula donde están los niños de 1 a 2 años, estaban en el momento del sueño, cuando la asistente de ese salón tuvo la necesidad de ir al baño, y le pidió a la asistente del salón contiguo que la asistiera porque se iba a ausentar; el niño se despertó y de forma inmediata fue la agresión que ya conocen”, explicó Claudia Gabriela Frausto.

Aseguró que fue un descuido de las encargadas de la guardería, al no estar presentes cuando ocurrió el hecho, sobre todo porque el niño señalado con este hecho ya había presentado una conducta agresiva hacia otros infantes que acudían a esta guardería.

Indudablemente hubo un exceso de confianza, indudablemente hubo un descuido y nosotros no somos permisibles ante ello, pero tampoco somos enjuiciadores para determinar una situación así; yo espero que la autoridad competente pueda deliberar la situación y pueda ventilar qué causa provocó y cómo fueron los hechos más apegados a la realidad, dijo la funcionaria.

Además, desde la hora de entrada, las maestras informaron a la madre del niño que tenía las uñas largas y a pesar de esto aceptaron que se quedara; esto también es considerado un descuido de quienes trabajan en Orepani.

“Ya se había platicado con los papás del menor por la conducta que había presentado; ese día, el lunes por la mañana, la asistente de la estancia infantil, al momento del filtro, hizo el señalamiento sobre las uñas del niño, comprometiéndose la mamá de este menor a que le cortaría de inmediato las uñas y aun así lo dejaron entrar ese día”, explicó Frausto Martínez.

La funcionaria afirmó que ya se ofreció a los padres de la víctima apoyo legal y psicológico, así como al resto de los papás que tenían niños en esta guardería, para que sus hijos puedan acudir a otras estancias, en tanto se resuelve el caso y la PGJE realiza las investigaciones respectivas