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El viernes 12 de mayo, el virus informático WannaCry afectó a 339 mil 736 computadoras en todo el mundo y si bien fue un asunto que acaparó la atención mundial, se trata sólo de un grano de arena de un problema mayor, ya que diariamente se registran 230 mil ataques cibernéticos en el planeta, muchos incluso de forma silenciosa. 

El número cambia cada día, pero lo seguro es que ningún sector es inmune a ser víctima de un delito por parte de los cibercriminales, para quienes no existen fronteras ni límites y pueden propiciar pérdidas millonarias a una empresa o poner en riesgo vidas humanas, afirmó el director general de Kaspersky en México, Paris Valladares.

De acuerdo con el especialista en seguridad, de los 230 mil ataques que la compañía detecta diariamente, un 98 por ciento se trata de amenazas generales, como gusanos, troyanos o por medio de redes sociales; mientras que el 2.0 por ciento son ataques tipo sastre dirigidos a alguien en específico, y de ese total, un 35 por ciento llega a México. 

“Ya no es sólo información lo que se protege, también se protegen vidas humanas, por ejemplo, una hidroeléctrica hace algún cambio en alguna central centrífuga, hay una explosión, lo cual no sólo son pérdidas monetarias, si no también pérdidas humanas, por lo que hay que estar en todo”, afirmó. 

El investigador Senior para Kaspersky Lab, Roberto Martínez, comentó a su vez que si bien el número de amenazas es muy variable y el tipo de ataques es muy extenso, en este momento México se encuentra en el lugar número 12 a nivel mundial y a nivel Latinoamérica ocupa la segunda posición, sólo por debajo de Brasil. 

Esta situación ha generado que los gobiernos implementes divisiones para hacer frente a los ataques, como Centro Especializado en Respuesta Tecnológica (CERT-MX) de la División Científica de la CNS-Policía Federal o la Policía de Ciberdelincuencia Preventiva de la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México. 

El director de la unidad en la capital del país, Juan Carlos Montesinos Hernández, señala que la división busca detectar páginas web con algún tipo de contenido malicioso, fishing (suplantación de identidad), sitios que están tratando de cometer algún fraude, redes sociales que comparten información ilícita o abuso sexual infantil. 

Tan sólo en 2016,  la Policía de Ciberdelincuencia Preventiva de la SSP detectó mil 603 casos, de los cuales 752 se trató de ventas fraudulentas por Internet, 44 sitios web con contenido inapropiado, 186 casos de suplantación de páginas, 395 incidentes sociales, 95 malware, así como 131 amenazas de otro tipo. 

“Un ciberdelito es un delito donde están involucrados elementos tecnológicos, es una acción que tiene como fin buscar el daño de cualquier índole hacia otra persona, alguna infraestructura, a través de medios electrónicos. Pueden ser los mismos delitos que ocurren en la vida real, pero trasladados a un ambiente digital”. 

De hecho, comenta que en el 90 por ciento de los delitos que ocurren en la Ciudad de México está involucrado un elemento tecnológico, principalmente un Smartphone, el cual podría brindar ayuda a la autoridad para resolver un caso, de ahí la importancia de la custodia de estos elementos. 

Sin embargo, Montesinos manifiesta que la legislación para combatir estos crímenes se empata con las leyes actuales, dado a que en la actualidad hay algunos reglamentos que rigen el actuar de la policía en el uso de la tecnología para hacer su trabajo, sin embargo los delitos son los mismos. 

Entre los ciberataques más comunes están:

El Malware es un tipo de software que tiene como objetivo infiltrarse o dañar una computadora o sistema de información sin el consentimiento de su propietario. 

El ransomware a su vez es un tipo de programa informático malintencionado que restringe el acceso a determinadas partes o archivos del sistema infectado y pide un rescate a cambio de quitar esta restricción. 

Mientras que el Phishing es un ciberataque  que se lleva a cabo vía email, redes sociales o mensajes, a través de mensajes que convencen al usuario para hacer clic en un link, descargarse información o subir datos confidenciales.

Por su parte, los "Gusanos Informáticos" son programas que realizan copias de sí mismos en diferentes ubicaciones del equipo, con el objetivo de colapsar computadoras  y redes informáticas. 

En tanto que un troyano es el malware más popular diseñado para controlar de forma remota un ordenador, que tiene como objetivo infiltrarse, dañar una computadora o el sistema de información. 

Martínez explicó que el avance tecnológico siempre trae implícito riesgos, y habrá personas que busquen la manera de aprovechar esta tecnología para robar información y tener acceso incluso a los dispositivos de los usuarios.