Cuernavaca, Morelos.- Teresa Méndez lleva más de un año intentando conseguir un nuevo trabajo, sin éxito y ahora la pandemia del COVID-19 se convirtió para ella, no sólo en un riesgo para su salud, sino en el mayor obstáculo para que pueda tener un empleo que le ayude económicamente a ella y a sus hijos. “Mi situación ahora ya empeoró”, dice, al señalar que, debido a la contingencia sanitaria, que tiene un mal pronóstico para la economía en general, ahora ni siquiera puede salir de su casa a seguir buscando una oportunidad laboral.

Es originaria de Yautepec; tiene 27 años de edad y es ciega de nacimiento. Acompañada de una persona, el pasado sábado, llegó hasta las instalaciones del hospital ‘Carlos Calero Elordoy’, del ISSSTE, en Cuernavaca, en busca de una oportunidad, si no laboral, por lo menos de apoyo porque actualmente su familia no tiene ni para pagar la renta, relató.

Sus hijos cursan los niveles educativos de preescolar y primaria y su situación se complica conforme avanza la emergencia sanitaria, por eso cuando se enteró que el Presidente Andrés Manuel López Obrador estaría en la capital del Estado, no dudó en ir hasta el lugar e intentar lo imposible.

Dijo que, a pesar de su discapacidad, ha podido realizar varias labores, desde empacar tostadas –en su primer trabajo-, hasta ser la radio operadora de la Cruz Roja de Cuautla. “Sé manejar la computadora, y tengo facilidad de palabra por lo mismo de mi discapacidad”, señaló.

En este último año, ha buscado apoyo institucional, pero no lo ha conseguido tampoco, ni siquiera ha logrado que le den una beca por su discapacidad. Su petición de ayuda fue atendida por una Servidora de la Nación que, como en muchos otros casos, le tomó sus datos. 

 

antonieta sánchez

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