Cuernavaca, MORELOS.- Se esperaba que fuera una sesión de trámite, pero resultó “calientita”, a pesar del descenso en la temperatura ambiente, que pronosticó el Sistema Meteorológico Nacional para las horas recientes, y el encendido del aire acondicionado a todo lo que da –porque no tiene perilla que lo regule-.

La alerta se encendió cuando los diputados iban y venían del Pleno a la oficina del diputado Jaime Álvarez, que se convirtió en el centro de las operaciones políticas.

El ir y venir obligó al vicepresidente de la Mesa Directiva a conducir una sesión, también yendo y viniendo en el orden del día de los trabajos. Así, lo mismo se escuchaba un punto de acuerdo, que la presentación de una iniciativa, que la votación de un dictamen. Desorden ordenado.

El asunto tomó claridad cuando, finalmente el Pleno llegó a la votación del dictamen sobre la situación jurídica de Leticia Taboada. Los panistas mandaron a su coordinador a “solicitar” el voto aprobatorio, pero como siempre, no convenció.

En el ambiente flotó el desencuentro y también las advertencias de lo que puede venir a futuro en caso de que los albiazules insistan en irse por la libre, con legalidad o sin ella.

Antes del desenlace del punto álgido del orden del día, hubo otros momentos en los que la temperatura ya había subido.

De ello se encargó, como siempre el diputado Jesús Escamilla, quien con su supuesto estilo “desinhibido”, se encargó del chacoteo desde la tribuna, desde donde lo mismo descalificó al comisionado de seguridad pública del estado, que arremetió contra sus compañeros por no permanecer en la sesión o por no estar de acuerdo con su forma de expresarse. 

Arman búnker

Por momentos, la oficina de Jaime Álvarez Cisneros se convirtió en el centro de operaciones.

Dato curioso

El aire acondicionado del recinto legislativo estaba a todo lo que da, pues no sirve el termostato.