Gatemala, al ser un país supersticioso en donde se cree en males causados por algún tipo de hechicería, la ministra de Salud, Lucrecia Hernández, anunció durante la terceraReunión extraordinaria del Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional que los centros de salud van a comenzar a atender siete tipos de enfermedades ancestrales propias de la cultura maya, las cuales, asegura, están provocando la mortandad infantil en algunas zonas rurales de la región.

El ministerio formará al personal médico para curar el “mal de ojo”, y casos como la “pérdida del alma”, “el susto”, “el flujo” y “los antojos”. En un documento de la agencia sobre las enfermedades en la cultura maya, se detalla que el mal de ojo puede ser causado por la debilidad y la mala alimentación de la madre que afecta a su hijo al no amamantarlo bien, por lo que al estar en contacto con una persona de “mirada fuerte” le produce a éste un desequilibrio.

“Como el niño está débil, su sangre no es fuerte y no resiste el cambio de temperatura, por lo que sus síntomas pueden ser irritabilidad, náuseas, diarrea, llorones o no duermen”, señala el informe oficial.

El Ministerio de Salud apuntó que la sintomatología en los niños se manifiesta por un sueño intranquilo, mientras que en los adultos causa pesadillas. El informe hace énfasis en el método de curación, el cual, por medio de “oraciones y plantas especiales que son frotadas en el cuerpo trata de convencer a los espíritus que retienen el alma que la liberen, para que vuelva a su cuerpo”.

Las “brujerías” también serán tratadas en los centros de salud del país. Estas son famosamente conocidas por debilitar las fuerzas de las personas, produce depresión, dolor de cabeza, y padece de enfermedades que no se curan con ninguna medicina. Para curar esta patología , aseguran que deben hacerlo exclusivamente los guías espirituales que elaborarán un diagnóstico ritual para, posteriormente, llevar a cabo las ceremonias de curación, saturación y prevención de futuras influencias.

“Independiente de que ustedes crean o no en esto, sí se ha visto que es necesaria esta vigilancia, ya que está asociada a la mortalidad”, defendió la ministra de salud.