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Piquetazo… TC y TD… ¿Ingenuos..? En tanto los vivos, vivillos, vivales, ratas, ratones, rateros están a las ganadas frente a los tantos tontos e ingenuos que de veras se la creen por aquello de los créditos exprés, a la palabra, con grandes facilidades o sin réditos que les ofrecen, junto con los banqueros y el gobierno que dieron paso a las tarjetas de crédito para engañar y engatusar a los tarugos que se dejen, por distintas formas y medios la llamada Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, Condusef, trata de alertar a los presuntos ingenuos antes de ser victimizados, así como a las víctimas que han caído en manos de los perversos, a fin de que los primeros eviten y los segundos sepan cómo pueden defenderse del robo en intentona o el ya sufrido, que por decenas o cientos de miles de pesos les serán cobrados si no saben cómo defenderse… Lo de los prestamistas que con nombres rimbombantes se anuncian por distintas latitudes para ofrecer dinero fácil a los urgidos de tener recursos, resultan ser catedráticos del engaño frente a los incautos que de verdad se la creen que la van a poder hacer, frente a esos vivales… Lo de las tarjetas de crédito o débito que ahora con toda habilidad y facilidad logran clonar los rateros, se han convertido en una verdadera trampa en el bolsillo, sin distingo para todos los cuentahabientes que la tengan… A esto se deben sumar, lo de los retiros bancarios, que cuando son por cantidades importantes, los mismos empleados que atienden a los cuentahabientes se encargan de dar el pitazo a las ratas de dos patas para que los asalten, bien sea al salir del banco de marras de donde hayan retirado los recursos o en el curso de su camino y hasta las puertas del domicilio que tengan como meta, pues en vehículos rápidos o motocicletas son seguidos y cazados para robarles lo que llevan por lo menos, si no es que hasta herirlos y matarlos para cumplir tal crimen… No entendemos porque las instituciones de Gobierno que tienen responsabilidad con estas cuestiones como acción gubernamental penal, no actúan en coordinación con los banqueros que nunca pierden nada de lo robado, incluyendo lo de los asaltos a sus instituciones bancarias, pues sólo dejan hacer y dejan pasar sin cumplir con ninguna acción que garantice la seguridad a la gigantesca clientela que es espoliada por los del crimen organizado, con todas las tretas que diariamente incorporan para sorprender a sus víctimas… Lo de los créditos muy cacareados con quien sabe cuántas facilidades, son tan solo viles trampas para quitar a final de cuentas todo lo que puedan a los deudores, cuando estos no cuidaron la cuestión de los intereses y mucho menos su verdadera posibilidad de pago… Lo de las tarjetas de crédito y débito, a final de cuentas como dinero plástico se han convertido en trampa para quienes las tienen y las ocupan en ánimo de endeudarse fácilmente, creyendo que de verdad pagarán con ellas, cuando por un lado los intereses son leoninos y por otro, el riesgo de clonaciones para fines de robos mayores ha quedado demostrado que son una realidad… Lo de los asaltos callejeros a cuentahabientes que retiraron recursos, a final de cuentas resultan ser también crímenes bancarios, porque de ahí salió el chivatazo para ponerle el dedo a la víctima… Señores del Gobierno, señores banqueros, señores de la Seguridad Publica y Bancaria ¡Dejen de hacerle al tío Lolo..! ¡Ahí se las dejamos!
Piquetazo… ¡Gobierno y Taxistas sin Llenadero..! Tradicional es que el Gobierno del Estado al fin de cada sexenio, por el llamado “Año de Hidalgo”, al gremio de los taxistas pero más a sus flotilleros les tapen la boca y los comprometan políticamente, otorgándoles legalmente concesiones o permisos a raudales… En esta ocasión como en los sexenios anteriores priístas y panistas, la mañota se repite según lo anuncia el titular de transporte David Martínez Martínez, por el otorgamiento de 3 mil 500 permisos para repartirlos entre algunos verdaderos taxistas beneficiados y los demás para los flotilleros harto conocidos, lo cual desde luego no es gratuito… Según lo recordamos, en anteriores entregas el pago mínimo fue oficial mediante recibo, pero fuera de ello cada aspirante, taxista o flotillero tenía “que entrarle con su cuerno” con cantidades económicas mucho mayores en lo obscurito y sin factura… ¿Se repite la historia..? ¡Que Martínez y los acaparadores lo aclaren!
¡Hasta mañana que será un día más..!

Por: Pablo Rubén Villalobos

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