Puyazo… ¡Ya chole con eso..! En el marco de nuestro Pacto Federal para existir como México, República Mexicana o Estados Unidos Mexicanos, que son los tres nombres indistintamente usados para referir a nuestro País dentro o fuera de sus fronteras, cada entidad firmante del Pacto en el curso de los Siglos XVIII y XIX, dejaron así la estructura y reconocimiento por parte de las 32 entidades, con la calidad de “estados libres y soberanos”… Esa es la nominación que les corresponde a todos y entre ellos esta nuestra entidad morelense… Sin embargo, cada uno en el presunto marco de “su soberanía”, tiene total dependencia federal, tanto en lo jurídico como en lo político y lo económico… En lo Jurídico, porque independientemente de la constitución local de cada Estado, está la hegemonía de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos… En lo político, porque los tres poderes que gobiernan este País son la máxima autoridad nacional, compartida por el Presidente de la República en el Ejecutivo; por los ministros con su Presidente en el Poder Judicial a cargo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y por el Poder Legislativo, en responsabilidad de los diputados federales y los senadores, integrantes del Honorable Congreso de la Unión… En lo económico, el Gobierno Federal rige igualmente a los 32 estados, pues la Secretaria de Hacienda recauda todo y reparte según “se porte cada gobernador con el mero mero” lo que corresponda a cada entidad, a través de sus respectivos gobiernos locales… Hay muchos más detalles sobre la tal soberanía estatal, que ante la autoridad del Gobierno Federal sólo es parte del protocolo discursivo donde las leyes marcan las pautas que requieren de la habilidad política de los mandatarios locales y sus ayudantes, para tener y mantener buenas relaciones en todos los órdenes con el Gobierno de la República… Este largo explicativo sobre la soberanía de los Estados, viene a cuento por lo de la Autonomía de algunos espacios como lo son los 33 municipios de nuestro Estado por lo del Municipio Libre, que a final de cuentas tienen casi total dependencia del Gobierno Estatal y del Gobierno Federal, salvo algunos casos de excepción cuando las relaciones entre munícipes y mandatarios estatales o de ambos con el Gobierno de la República se quebrantan lo cual deja a sus habitantes como únicos lastimados, como lo es actualmente el caso de Cuernavaca, por el choque entre Alcalde y Gobernador… Como consecuencia, tampoco hay soberanía municipal… Recientemente, la llamada Entidad Superior de Auditoria y Fiscalización del Gobierno de Morelos, envió un mensaje terminante a los 33 ayuntamientos, entiéndase regidores, síndico y presidente municipal de cada Comuna, para recordar la obligatoriedad que deben cumplir de rendir cuentas al erario público estatal por lo del presente año, sin distingo ni pretextos, pese a lo que haya ocurrido como consecuencia del terremoto… Lo anterior obliga a las 33 municipalidades a tener listo todo lo correspondiente a los recursos económicos recibidos para que sean comprobados oficialmente, por lo cual ningún edil del nivel que sea, podrá invocar pretexto alguno para no cumplir con la rendición de cuentas obligadas ante la referida Auditoria Fiscal, aún por aquello del “Municipio Libre”… Aquí es donde aparece una Institución que semeja ser un Estado independiente dentro de nuestro Estado y de nuestro País… Se trata de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos que bajo ese adjetivo de su “autonomía”, una y otra vez se ha negado su rector, Alejandro Vera Jiménez, a rendirle cuentas a nadie con respecto a la administración de miles de millones de pesos que le han sido entregados a la UAEM bajo su encargo, pues siempre él, sus cercanos y empleados corresponsables, han invocado lo de la “autonomía”, que ahí equivale a soberanía, lo cual sólo es un elemento de respeto pero no un manto para cubrir desvíos, descuidos, presuntos malos manejos, corrupción o latrocinio, por lo que económicamente se hayan aplicado esos de la Casa de Estudios… Ni la soberanía, ni la autonomía, son “patente o chapa de corzo” para que Vera y los suyos se sientan protegidos e intocables, cual si fueran piratas, bucaneros, filibusteros o corsarios de los Siglos XVII al XIX, al amparo de los gobiernos con quienes estos compartían lo robado a cambio de su protección… ¡Ahí la dejamos!

¡Hasta mañana que será un día más..!

Por: Pablo Rubén Villalobos

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