Postal: Reconocimiento, admiración y respeto… A lo largo de los decenios de su existencia, en distintos momentos el Ejército Mexicano ha dado muestras de su lealtad, valor, institucionalidad y heroísmo… A partir del presidente de la República Manuel Ávila Camacho (1940-1946), políticamente nuestra Nación empezó a cambiar del militarismo presidencial al régimen civilista… Corresponde a Miguel Alemán Valdez (1946-1952), ser el primer Presidente Civil preparado como Abogado… A partir de él, ninguno de los presidentes con distintas profesiones han transitado en su preparación, por ninguna de las fuerzas armadas; sin embargo, todos ellos por el hecho de ser el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, bajo su égida ejercieron el máximo mando militar por la definición de ser el Jefe de las Fuerzas Armadas, frente a lo cual y sin distingo, todos los integrantes del Ejército, la Fuerza Armada y la Fuerza Aérea, han cumplido con lealtad al Presidente de la República en turno… Es cierto, como en todas la estructuras sociales laborales, no han faltado aquellos elementos militares de distinto rango que han abusado de su posición militar para cometer abusos, atropellos o crímenes de distinta naturaleza, pero esos, sólo son como en otras actividades los casos aislados, hayan hecho lo que hayan hecho, por lo cual no tienen por qué enturbiar a ninguna de las tres instituciones militares… En contraparte, algunos presidentes de la República, sobre todo de los últimos tres sexenios, −Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto−, abusaron de sus megapoderes y por sus torpezas empezaron a usar a las Fuerzas Armadas para acciones de Seguridad Pública como policías, responsabilidad que no corresponde a ninguno de los tres cuerpos militares… En el colmo de las torpezas, Felipe Calderón abusivamente declaró “su Guerra al Narco”, usando a los militares a su gusto y antojo; ello se repitió con Peña Nieto y en tan sólo doce años, casi un cuarto de millón cayeron muertos, entre militares, criminales y civiles que nada tenían que ver con esos problema… Los elementos del Ejército y la Armada en cumplimiento de su deber, cayeron abatidos… Hace unos días, el 19 de febrero se celebró y recordó el Día del Soldado, lo cual históricamente refrenda el hecho histórico del Día de la Lealtad que cumplieran en 1913 cadetes del Heroico Colegio Militar, entonces instalado en el Castillo de Chapultepec, para acompañar desde ese espacio que era también la Residencia Presidencial, a don Francisco I. Madero hasta el Palacio Nacional, en el marco de las turbulencias político revoluciónales que se vivían en esos días en la Capital de la República, mismas que culminaron por desgracia, tras aquella protección por el retiro de los cadetes, con el asesinato del presidente Francisco I. Madero y el vicepresidente José María Pinosuárez, ordenados por el dipsómano dictador Victoriano Huerta, cuya orden fue cumplida por sus sicarios en los muros posteriores de la lúgubre Penitenciaría de la Ciudad de México conocida como el Palacio Negro de Lecumberri… La gesta de los jóvenes cadetes por acompañar y proteger a Madero, es considerada como el hecho histórico de Lealtad que al paso de los años, en tiempos de la Postrevolución, se instituyó, como  el Día de la Lealtad; el Día del Ejército y la Armada (Marina) y el Día del Soldado… Con respecto a su institucionalidad y Lealtad, hoy destacamos hasta donde la memoria nos lo permite, a los integrantes de nuestro Ejército Mexicano refiriendo primero la estructura de su tropa, entre los dignos soldados rasos, cabos y sargentos Primero y Segundo; sus oficiales: subtenientes, tenientes, y capitanes primero y segundo; los jefes, donde se significa el mayor, el teniente coronel y el coronel; para culminar con los comandantes que lo son los generales, Brigadier, de Brigada y de División, cada uno de ellos con el sello distintivo de 1,2 o 3 estrellas respectivamente… Por razón de su rango, al Secretario de la Defensa Nacional porta cuatro estrellas y cinco el Presidente de la República… Este nuestro Ejército, tiene sus armas y servicios como lo son la Artillería, Infantería, Caballería y Zapadores entre otros, así como los médicos, enfermeras y administrativos en general, cuyo sello distintivo son los colores y sus grados emblemáticos… ¡Vaya el reconocimiento para todos los integrantes de nuestro Heroico Ejército Mexicano! ¡Hasta mañana que será un día más..!

 

Por: Pablo Rubén Villalobos

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