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Post Data… ¡Lamentable..! Lo acontecido en el aula de un colegio privado en Monterrey, prende focos rojos en miles de espacios educativos de nuestro País… El atentado cumplido que perpetró el púber de 15 años, debe mover no sólo a la reflexión sino a la toma de medidas preventivas que puedan impedir la repetición de acciones de esta naturaleza en ninguna escuela de la República Mexicana… Sorprendida, a la comunidad nacional nos consterna y obliga a maestros de grupo, directivos de escuelas y funcionarios de todos los niveles  de las dependencias educativas así como al mismísimo Aurelio Nuño, secretario de Educación Pública para qué, a través de los niveles del mando educativo federal con los gobiernos de los 32 estados se involucre terminantemente a los padres de familia, a cumplir las decisiones y acciones inmediatas y algunas tal vez mediatas, que puedan coadyuvar para frenar hechos de esta naturaleza… En la educación nacional, el distanciamiento que existe entre padres de familia y maestros es uno de los principales obstáculos  que prohíjan situaciones como la ejecutada por ese chiquillo dentro de su aula, al ultimar a su compañero y dejar heridos graves a su maestra y dos de sus condiscípulos, para luego tomar la nefasta decisión de suicidarse… De todos es sabido que la pubertad y la adolescencia resultan difíciles para ellas y ellos  los que transitan por tales etapas de la vida… Si a ello le aunamos la falta de contacto y trato de los padres de familia con sus hijos y le sumamos la inexistente o difícil comunicación entre padres y maestros, entonces entenderemos que ése es un caldo de cultivo que prohíja el sentido de autonomía, soledad o abandono en que se sienten los menores… Se insiste y se ha multirrepetido,  urge mayor comunicación e interés de los padres por los hijos, sin distingo del nivel social o económico en que vivan… El hogar, resulta ser el nicho donde los abandonos, falta de cuidados y atenciones, propician las mayores frustraciones que aquejan a los adolescentes y los llevan en su soledad a su aislamiento, por lo cual, buscan  a como dé lugar y por los medios cibernéticos hoy al alcance de todos, la posible relación que pueda escucharlos, que no es la más adecuada para él o la menor en desgracia… Son muchas las complicaciones que decimos tener los adultos para no atender con tiempo de calidad y a tiempo a nuestros menores hijos, frente a los cuales al asecho están los que pueden hacerlos victimas de sus caprichos e instintos, al mismo tiempo que puedan inducirlos al sometimiento y hasta la explotación de diversa naturaleza… Por desgracia, lo del menor de Monterrey induce a reflexiones y preguntas… ¿De dónde o de quién obtuvo el arma..? ¡De su casa y era de su padre..! ¿Quiénes en principio no lo atendieron en la medida de las urgencias de sus problemas personales, con los tratamientos necesarios por las circunstancias de su vida en desasosiego..? ¿Quiénes de su familia lo dejaron a su suerte..? ¿Quiénes de los maestros lo descuidaron del trato adecuado..? ¿Cuántos más como este menor podemos tener potencialmente en la misma o peores condiciones a lo largo y ancho del País..? Estos y muchos más cuestionamientos se hacen y comentan por múltiples senderos, tras la tragedia vivida… No basta con revisar la mochila de los menores al momento de su acceso a la escuela, pues esta operación sólo sirve para saber que portan o transportan, pero no se olvide que los menores se las ingenian para meter o sacar todo lo que quieran… ¡Urge, insistimos, prohijar mayores y mejores relaciones entre padres e hijos; padres y maestros; maestros y alumnos con el único interés de que el beneficio sea para estos últimos..! Desde luego, todas las acciones que se implementen deben ser atendidas a sabiendas de que la tarea a realizar por todos los involucrados de la sociedad y del Gobierno no es fácil, sobre todo en estos tiempos cibernéticos, cuando la tecnología abate por mucho los buenos propósitos y frente a lo cual, no podemos ni debemos darnos por vencidos… Gobiernos, sociedad, familias y amigos, debemos sumar esfuerzos sin mayor interés que el de ayudar a las nuevas generaciones… ¡Aguas con los cachadores, narcos, prostituyentes y politiqueros de situaciones  como ésta, para su beneficio..!  

¡Hasta mañana que será un día más..!

Por: Pablo Rubén Villalobos

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