Puyazo… ¡Capufe desgracia para Morelos..! Alojados a partir de 1985 en Morelos, los funcionarios, empleados y trabajadores de Caminos y Puentes Federales de Ingresos y Servicios Conexos –CAPUFE– pareciera que en lugar de gratitud con esta tierra y sus habitantes, le tienen repulsa, salvo honrosas excepciones que ya se han arraigado aquí, tras el sismo de 1985… A Capufe, siendo presidente de la República Miguel de la Madrid y gobernador del Estado Lauro Ortega Martínez, convinieron en otorgarle terrenos por los rumbos de Calzada de los Reyes en Tétela del Monte, donde construyeron sus instalaciones que se expandieron hasta donde la barranca se los ha permitido, con toda la estructura humana, material, económica y equipamiento necesario, para realizarlo… Los morelenses dimos a los de Capufe la bienvenida, pues no era para menos la razón de su salida de la Capital Mexicana, una vez que sus espacios de trabajo fueron destruidos por aquel terremoto… A poco más de 30 años de estar en Morelos, Capufe no le ha aportado prácticamente nada a la entidad, pues todo lo realizado en tramos carreteros tiene a final de cuentas un costo no sólo para quienes transitan de otras latitudes, sino para todos los que aquí vivimos, obligados a pagar pequeños tramos carreteros descuidados llamados autopistas, algunos de los cuales resultan verdaderos caminos reales a precio de oro… Vayamos por partes, Capufe nos llenó de casetas que rebasan el número de 10, en apenas 250 km. entre sus ramales, que son caros con respecto a los de otras carreteras de peaje en otros estados… Podrán decir los de Capufe que si no nos gusta, ahí están las carreteras federales y vecinales, más no se trata de ello sino de ser agradecidos, prudentes, consientes y realistas por lo que son de cortos y costosos esos tramos, con precios disparados… Si no lo creen los de Capufe, que si lo creemos quienes aqui vivimos y sufrimos por necesidad de transitar en esas “autopistas”, cuya lentitud en unas y pésimas condiciones en otras, no sólo causan molestia sino vergüenza… Tantas casetas tenemos, que a partir de la de Tlalpan que muy cara debemos pagar para salir o llegar de Morelos a la Ciudad de México… De inmediato y hacia Cuautla dos casetas más son un filón de riquezas para Capufe, cuando sólo debiera existir una, la de Tepoztlán y no la de Oacalco… Por si eso no fuera poco, en el tramo carretero de Capufe hacia Cuernavaca y el Sur, las casetas fueron sembradas en los rumbos de Tres Marías, donde instalaron dos; la del Desarrollo industrial Emiliano Zapata; otra que lleva al Aeropuerto; la del Centro Penitenciario de Atlacholoaya; la de Xochitepec; la de la Central de Abastos y la de Alpuyeca con destino a Jojutla-Zacatepec o hacia Alpuyeca-Coatlán, y más adelantito, la que también parece ser de Alpuyeca para rumbo a Tehuixtla, Tequesquitengo, Puente de Ixtla y el Estado de Guerrero, hasta Iguala, Taxco y Acapulco, por la llamada Autopista del Sol que resulta peligrosa e insufrible por tantos vados, ondulaciones, derrumbes y obras permanentes que se realizan por su mala construcción de origen… Ya que hablamos de este último “detalle”, por sus pésimas condiciones el más vergonzante ejemplo de los descuidos de Capufe, es el tramo carretero que parte del Polvorín en Cuernavaca hasta Alpuyeca en sus dos sentidos, cuyos cuatro carriles son deplorables, no sólo por los baches y hoyancos a lo largo de sus aproximadamente 20 km., sino porque ese tramo de “autopista”, es un verdadero camino real que los de Capufe cobran como si fuera de verdad autopista…

¡Qué cinismo, cuánta desvergüenza, cuánto descuido, cuánto abuso..! ¡No se vale director general de Capufe Benito Neme Sastré, el desastre que tiene tanto en este como en otros tramos carreteros por distintos rumbos del Estado y del País.. Y que conste, los conductores y pasajeros cada que transitamos por esta disque “autopista”, no sólo trinamos de coraje por los daños materiales que sufren nuestros vehículos, sino que a kilómetros de distancia y hasta las oficinas de Neme el del desastre, le mandamos los recuerdos familiares más sentidos… De plano, si Neme Sastre no puede con el paquete del Polvorín a Alpuyeca y otros ramales, que renuncie, si es que su patrón Enrique Peña Nieto no lo solapa… ¡Ya basta Neme de Sastre con tanto descuido!

¡Hasta mañana que será un día más..!

Por: Pablo Rubén Villalobos / [email protected]