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Reflexión… Es y será una labor titánica la que tenemos que realizar todos los afectados o no, en aras de encontrar los caminos de la restauración, demolición y reconstrucción, de todo lo dañado para qué, como el ave fénix resurjamos de nuestras cenizas, luego de haber dejado enterrados a nuestros muertos, en camino de recuperación a nuestros heridos y enfermos, después de lo cual se debe reconocer la invaluable solidaridad humana que hemos tenido quienes vivimos en este Estado, hoy en condiciones de desastre… Vaya el agradecimiento a la invaluable ayuda proveniente lo mismo de nuestros paisanos morelenses que del interior del País y de espacios internacionales, una vez que quiérase o no, corresponde a los gobiernos, el de la República que preside Enrique Peña Nieto y al del Estado, a cargo de Graco Ramírez, la coordinación de todo lo necesario en lo nacional y estatal, respectivamente… Sin embargo, para ambos mandatarios no todo es miel sobre hojuelas, como tampoco para todos los políticos de los tres niveles de gobierno, quienes a lo largo de la suma de trienios y sexenios se han ganado a pulso la desconfianza de casi toda la sociedad, que prefiere hacerlos a un lado para casos de emergencia como los que no hemos acabado de vivir, aunque a final de cuentas la propia comunidad nacional y estatal con sus hombres y mujeres de todas las edades y de buena voluntad, sabemos que tenemos que retornar a nuestras respectivas responsabilidades y quehaceres, por lo cual no hay de otra, tendrá que ser el gobierno quien coordine todo lo que haya recibido y venga para los damnificados, para ser administrado y entregado bajo la mira microscópica de las redes, que ahora están al pendiente de la menor tentación de robo, corrupción o uso indebido de los recursos acopiados para sus fines y afanes políticos, pena de ser denunciados de inmediato… Desafortunadamente no siempre las redes son todo lo precisas que se requieren en tiempos de drama como el que hoy vivimos en su inmensa magnitud; veamos por qué… Apenas a dos días del sismo-terremoto que dejó en condiciones de desastre al Estado de Morelos, la buena voluntad de la comunidad conmovida y movilizada logró en forma sorprendente hacer acopio de miles de toneladas en víveres, ropa y enseres de distinta naturaleza, lo mismo para la alimentación de emergencia que para las acciones de rescate en los espacios de destrucción y drama… En el caso de Morelos, fue precisamente ese día jueves 21, cuando empezaron a llegar los tráileres cargados de vituallas para los damnificados, como un apoyo del Gobierno de Michoacán por conducto del DIF de aquel Estado, para ser entregado al DIF de Morelos a cargo de Elena Cepeda… En alguna de las redes transitó la expresión de quien sabe quién, que dijo tener órdenes para entregar lo que traía en los vehículos con más de 15 toneladas para darlo directamente a los damnificados, lo cual no era cierto, según la comunicación inmediata que tuvieron los señores Andrés Mendiola Álvarez y Miguel Gómez López con el representante michoacano Fidel Rojas, quien aseveró que lo enviado era para que el DIF de nuestro Estado lo ordenará en despensas y lo repartiera, pues todo lo embotellado, enlatado y embolsado, venía empaquetado… Las redes hicieron creer que lo que llegaba a las bodegas del DIF en Base Chapultepec, era para ser mal utilizado por las instancias de esta Institución y las gubernamentales en Morelos… La gente de buena voluntad llegó para reclamar; en principio hubo explicaciones y razonamientos, pero conforme pasaron los minutos, la conocida Calle Bajada de Chapultepec se convirtió en un caos, pues llegaron por cientos más personas de buena fe, pero también los grupos de la perversidad y manipulación política, entre quienes se identificó al conocido contrario de la actual administración gubernamental Gabriel Rivas, para azuzar a la gente que terminó por penetrar los espacios de Base Chapultepec para saquear y llevarse todo lo que pudo, cargado o en sus vehículos, perdiéndose con ello en gran parte el destino que iba en favor de los damnificados… Elena Cepeda advirtió que demandaría a Rivas, pero no pasó nada… Eso fue lo que vieron los consejeros Andrés y Miguel, pertenecientes al Consejo Cívico Ciudadano, quienes llegaron a ese lugar a petición nuestra apenas iniciado el problema, debiendo retirarse en cuanto empezó el desorden… ¡El engaño en las redes, fue la manipulación de ese día!
¡Hasta mañana que será un día más..!

Por: Pablo Rubén Villalobos

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