Postdata… ¡Diputados tras el reparto..! Con las mismas mañas viejas corregidas y aumentadas, los diputados integrantes de la LIII Legislatura del Congreso del Estado, después de verse obligados a pernoctar en un incómodo espacio de La Calle Cataluña, ubicada al Norte de Cuernavaca tras haber perdido su recinto oficial presuntamente, como consecuencia del temblor de septiembre pasado, ahora recibieron como regalo su “nuevito edificio” para que una vez entregado como ya lo fue, puedan disponer de él, mediante el reparto de sus espacios según sean sus capacidades, necesidades, habilidades, conocimientos e interés que aún pueda tener cada uno de ellos, sobre todo los que saben que se les acabó su trienio por no tener ninguna posibilidad de reelección, unos porque no se la merecen y otros porque las nuevas disposiciones electorales les cambiaron los espacios geográficos de lo que era “su distrito”… Vayamos un poco a la historia del Recinto del Congreso del Estado… El Constituyente de Morelos, tuvo refugio para sus sesiones y reuniones allá por los años 30’s del siglo pasado, en el prácticamente extinto Teatro Aurora de Yautepec… Pronto les fue adecuado a aquellos diputados constituyentes, un espacio digno de acuerdo a la cantidad de legisladores locales que eran, en el lado Norte de la planta alta del Palacio de Cortés, donde durante varios lustros estuvo instalada la Cámara de Diputados morelense… Cabe referir que en esa misma casona que lo fue el Palacio de Cortes, despachaba en el ala Sur del mismo piso el Gobernador del Estado y en la planta baja, prácticamente en los sótanos sobre la Calle de Leyva, trabajaban los magistrados del Tribunal Superior de Justicia... Emilio Riva Palacio Morales como gobernante, fue quien construyó casi en su totalidad, más de un 95% del ahora añero Palacio de Gobierno, al que ilusamente se le ha pretendido cambiar el nombre por Casa de Gobierno y al cual la gente por tradición y costumbre le sigue llamando Palacio de Gobierno… ¡Vox populi, vox Dei..! En ese gran edificio, don Emilio le dio alojamiento al Gobierno del Estado, quedando el Poder Ejecutivo en el primer piso –después del mezanine– frente al Zócalo, en aquel entonces llamado Jardín de los Héroes, hoy Plaza de Armas General Emiliano Zapata Salazar… Los legisladores con su Cámara de Diputados quedaron en el mismo piso hacia el lado Poniente, con vista hacia la Calle de Galeana, en tanto que los magistrados del Tribunal se ubicaron en el segundo piso, con vista a las Calles de Galeana, Hidalgo y hacia el horizonte del Sur… En consecuencia, en el bien llamado Palacio de Gobierno quedaron los tres poderes del Gobierno del Estado, el Ejecutivo, Legislativo y Judicial… Los años transitaron y llegado el Gobierno de Armando León Bejarano Valadez, en su tercer año de administración fue solicitado por la gente vinculada con la cultura en ese tiempo, por lo cual entendió la necesidad que tenía Cuernavaca de contar con un teatro de verdad, ya que el Cine Morelos, el Cine Ocampo y el Cine Alameda, amén de ser de la iniciativa privada no cumplían a cabalidad con los requerimientos de un verdadero teatro, debiendo destacar que el más adecuado de esos tres cines para ser teatro, lo era el Cine Ocampo… La decisión con voluntad política y recurso económico por parte del gobernador Bejarano, trajo consigo en principio la compra del socavón de la Calle Matamoros frente al Cine Alameda, que hoy está lleno de comercios… La parte alta del socavón, fue el lugar del cual desplazaron a los llamados plateros, quienes fueron diseminados por distintos rumbos del Centro de la Ciudad… Así es como se pudo adecuar y aprovechar el gran terreno colindante con las calles de Matamoros y No Reelección, para que ahí, gracias a la visión del Gobernante y los arquitectos, pudiesen aprovechar el hundimiento natural para levantar una construcción propia y adecuada que lo fue el efímero Teatro de la Ciudad, mismo que desafortunadamente no alcanzó a inaugurar don Armando Bejarano porque se le acabó el tiempo de su sexenio… Ahí perdieron los cuernavacenses y los morelenses la posibilidad de contar con un distinguido y adecuado recinto de cultura, cuya visión era no sólo verlo como Teatro, sino apoyar muchas actividades en beneficio de los cuernavacenses, morelenses y gente del arte de otras latitudes… (Continuará)

Por: Pablo Rubén Villalobos

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