Postal… ¡Concierto Navideño… Noche de Paz..! El pasado miércoles 13 de diciembre, teniendo como escenario la bella  nave principal de la Catedral de Cuernavaca, con una gran asistencia casi a plenitud de su espació, se cumplió con el ritual del tradicional Concierto de Navidad que en 1961 sembraran dos grandes maestros de la música; ella, la soprano internacional María Luisa Rangel, él, el insigne maestro de decenas de generaciones de distintos niveles don Fulgencio Ávila Guevara… A partir de ese año y durante su existencia, el maestro Fulgencio nunca dejó de cumplir con el tradicional concierto que tuvo como esencia el coro de adultos Miguel Bernal Jiménez… Hasta este último concierto, durante 55 años siempre hemos podido disfrutar de este regalo, pues amén de ser siempre bello por su contenido e interpretaciones magistrales, es gratuito… Hablar del maestro Fulgencio Ávila, conlleva a referir a uno de los grandes educadores de Morelos y quizá el más importante de los maestros de música, quien por distintos espacios del Estado entregó sus enseñanzas… Llegado de sus tierras michoacanas a finales o principios de las décadas de los 40´s ó 50´s del siglo pasado, entre sus conocimientos por la música trajo  a nuestros espacios la figura y presencia de su maestro don Miguel Bernal, a quien rindió homenaje imponiéndole su nombre al coro que aún perdura parcialmente, con gente longeva… El maestro Ávila Guevara sembró por doquiera junto con sus enseñanzas musicales los coros y conjuntos musicales, muchos de los cuales fueron temporales, pero otros como el Miguel Bernal prevalecen… Ahí quedaron coros como el de la Escuela Normal Rural para Maestras de Palmira, el de la Congregación de las Clarisas, del Colegio Juana de Arco, de la Escuela Cristóbal Colón, la Secundaria Número 1 Revolución Social, cuyo nombre fue cambiado por el del maestro morelense Froylán Parroquín García; el de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y el del Instituto Mexicano del Seguro Social, entre otros, donde también formo grupos musicales… Debemos referir en lo personal, que al maestro Fulgencio Ávila Guevara ya como destacado educador, lo conocí el año 1959 en la Normal de Palmira donde llegué a prestar mis servicios como incipiente profesor, recién egresado de la Benemérita Escuela Nacional de Maestros y con quien a los pocos años nos encontramos como maestros en la Colón, bajo la dirección del significado educador don Armando Vargas Caraza, el padre Armando, quien fortaleció nuestra relación porque entre el maestro Fulgencio y este Escribano éramos en gran parte los responsables de las ceremonias de la prestigiada Institución… FUL mi amigo, era el responsable de toda la música para los festivales y yo, era el maestro de Ceremonias… En cada festival de clausura de  cursos, la concurrencia atiborraba de padres de familia, invitados, maestros y alumnos, la luneta, el anfiteatro y la galería del cine Ocampo, hoy convertido en Teatro… Aquello era todo un éxito, teniendo como actores, cantantes y bailarines a los alumnos y maestros que participaban, en tanto el padre Armando era el productor, director y actor principal, todos ellos con vestuario de gala de acuerdo a la zarzuela que se presentaba… ¡Ah que tiempos..! FUL y yo como maestros, nos hicimos grandes compañeros y muy buenos amigos, lo cual nos permitió coincidir en diversas convivencias, entre las cuales recuero las que se cumplían periódicamente en casa de don miguel tenorio Benítez y su esposa Enore, quienes eran excelentes anfitriones y tenían como invitados a diversos personajes de la vida morelense, con cantantes y actores que llegaban al programa Cita Artística de Rene Rodríguez y Méndez, que semana a semana se cumplía en el Teatro-Estudio Gonzalo Curiel de la Radiodifusora XEJC, propiedad de don Miguel y su hermano Carlos Tenorio..! ¡Qué bohemias, qué convivencias, qué remembranzas..! (Continuara mañana).

¡Hasta mañana que será un día más..!

 

Por: Pablo Rubén Villalobos / [email protected]

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