Pregunta ingenua… ¿Cumplirá el Socarrón..? Con su clásico desdeño y desenfado socarrón, aprendidos y practicados a lo largo de más de cinco lustros en sus andares por las altas esferas de la política nacional, Andrés Manuel López Obrador, un día sí y otro también hace declaraciones alegres que él y todos los que tenemos por lo menos un centímetro de frente, sabemos que sólo son mañosas y piadosas mentiras que jamás cumplirá… De sus últimos días de campaña, vayan sólo algunos de sus socarrones y ocurrentes pronunciamientos que insistimos, sólo los ingenuos o tontos podrán creerle para hacerle sentir que son orgullosamente “pejistas”, por haber sido bien chamaqueados por el habilidosos Peje, quien si llega a ser Presidente, será igual que todos los demás pero corregido y aumentado, por las mañas y habilidades adquiridas a lo largo de los últimos cuatro sexenios en su tentativa por ser, el Señor Presidente de la República… Debemos recordarle a AMLO, que aunque alcance la Primera Magistratura del País, eso del Señor Presidente para millones de mexicanos amén de que ya no tiene ninguna importancia, ha dejado de impresionarnos como consecuencia de que los suprapoderes que llegaron a tener presidentes de la República, poco a poco se degradaron y perdieron… Suprapoderosos fueron los institucionales Lázaro Cárdenas del Río, Manuel Ávila Camacho, Miguel Alemán Valdez, Adolfo Ruiz Cortines, Adolfo López Mateos y Gustavo Díaz Ordaz…. Luego vinieron los otros que perdieron la ruta como, José López Portillo, por su frivolidad; Miguel de la Madrid Hurtado, por sus torpezas; Carlos Salinas de Gortari, por sus abusos y Ernesto Cedillo Ponce de León, por su entreguismo, para llegar a los menospreciados Vicente Fox Quesada, por mandilón; Felipe Calderón Hinojosa, por sus mil equivocaciones y el actual Enrique Peña Nieto, por su ignorancia y errores… Con ellos, aquellos suprapoderes disminuidos, poco a poco pasaron a la historia… Hoy al Presidente de la República como titular del Poder Ejecutivo, con más equilibrio aunque no el suficiente ante los otros poderes, el Legislativo y el Judicial, sea quien sea el Mandatario no tiene ni tendrá la manga ancha para hacer, deshacer y disponer lo que le venga en gana, salvó que las fuerzas militares y militarizadas prohíjen un cambio en las estructuras gubernamentales para beneficio de quien detente la silla presidencial… De los decires que resultan chascarrilentos y hasta sarcásticos e hirientes por parte de Andrés Manuel, están entre otros dos o tres que son singulares como eso de que va a dejar libres a los criminales, lo cual pareciera darles la gracia de la amnistía, que equivale al perdón y esto a la libertad aunque ujieres como Yeidkol Polevsky intente decir lo contrario, lo cual es puro cuento, como aquello de que en tres años acabará con el crimen organizado o narcotráfico, ¡que es sólo una jalada..! Más todavía es su alegre verborrea de que tiene cuatro millones de votos cautivos con sus tres partidos y 20 millones que van a votar por él, aún sin ser esos ciudadanos, de ninguno de los partidos políticos que lo apoyan…. En el extremo de su demagogia, ésta eso de que va a acabar con la corrupción, la impunidad y por si fuera poco, que va para abajo lo de la Reforma Educativa, lo cual sí es posible pero… ¿y luego qué sigue con los maestros, chavitos y los estudiantes..? Como se ve, la manipulación verborréica de López Obrador no tiene límites en sus pronunciamientos, que a final de cuentas y por fortuna, sólo sirven para distraer e impactar a los incautos, junto con aquellos que se lo crean, convenencieramente por ser sus patiños aplaudidores… López Obrador sabe cómo impactar y picar la cresta de sus oponentes, quienes ni tardos ni perezosos caen en el garlito y hasta le ayudan con sus respuestas a lo Anaya o a lo Meade, para darle mayor y mejor presencia y dimensión a los que sólo son sus socarrones, mañosos y perversos pronunciamientos… El Peje cree a ciegas que va a ganar la Presidencia de la República, en lo cual puede tener mucha razón, como consecuencia de la pequeñez sin crecimiento de Pepito Antonio y Ricardo, quienes sólo con alguna maquinaria estratégica como estructura para la ingeniería político-electoral, podrán bajarlo de su nube… Ni modo, así de ventajosa es y está la situación electoral-electorera para beneficio del habilidosos Peje, pues parece que los enanos de enfrente no van a crecer, salvo que la maquinaria los estire… ¡Estaremos al pendiente!
¡Hasta mañana que será un día más..!

Por: Pablo Rubén Villalobos /  [email protected]