Loco de contento con su costalote repleto de lana, sin que sean los tiempos de Santa Claus o de los Reyes Magos, Andrés Manuel López Obrador según parece, hastiado del Coronavirus y de todo lo relacionado con la contingencia, así como de sus espacios de encierro, entre su residencia y el Palacio Nacional, mañana martes reanudará sus giras de trabajo para empezar a repartir los 60 mil millones de pesos que tiene programados y destinados para ser entregados proporcionalmente, entre cada uno de los 32 gobiernos de los estados del País, con encargo a sus respectivos mandatarios para qué, sin meter las uñas de la corrupción ni hacer compra de vehículos nuevos, ni pagarse viáticos u otros gastos indebidos, puedan cumplir con sus respectivas poblaciones mediante el reparto también correspondiente a los ayuntamientos, que en el caso de Morelos son 36, para que los alcaldes puedan cumplir las obras y servicios comprometidos o los que reclama y espera la gente…

Lo anterior si es que López Obrador con ese dinero les entrega las participaciones municipales, por vía de los mandatarios estatales y también, si estos están dispuestos a dejarlos en manos de los ediles, pues hay gobernadores que hacen a un lado a estos y por su cuenta, con licitaciones o sin ellas, ordenan las obras y servicios que se les dé la gana…

López Obrador escogió para la reanudación de sus giras en esta segunda etapa al Sureste Mexicano, según lo anunció pues sabe que ahí es donde está parte de su rentabilidad política por rumbos de Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo… Interpretamos y confirmamos que el hecho de haber escogido esta región del País, es para echar a andar su sueño anhelado que es prácticamente su obsesión lo del Tren Maya, que según anunció quedará en su construcción a cargo del Ejército Mexicano, por lo cual parece que no habrá diezmos, ni reclamos de sindicatos para sacar la tajada tradicional del “pastel” por esta costosa inversión…

A lo anterior por la movilidad se deben sumar las órdenes de Andrés Manuel a su secretario de Turismo Miguel Torruco, quien dio el banderazo de salida para mandar a volar todas las aerolíneas, cuyo pasivo inactivo significa 550 mil millones de dólares… Ello traerá la apertura de labores en todos los aeropuertos del País…

Esta circunstancia es parte de la estrategia para reactivar la economía nacional, junto con las Industrias Mineras, la Construcción y la Automotriz, a lo cual se incorpora de inmediato el Turismo, pues los vuelos traerán y llevaran gente, para cuestiones laborales o de esparcimiento, lo cual significa la apertura de espacios turísticos, entre playas, restaurantes, bares, hoteles, parques, zonas arqueológicas, pueblos mágicos, ciudades atractivas, monumentos históricos y religiosos, ligados a la “industria sin Chimeneas”…

Todo eso parece estar bien orquestado; porque el arrancadero es precisamente mañana 2 de junio, pero sólo preguntamos… ¿El País en todos sus rincones, y su gente, estamos preparados para defendernos del Coronavirus..? ¡Ojalá que nos equivoquemos, pero parece que Andrés Manuel López Obrador abrió las puertas para que bajo nuestra estricta responsabilidad nos guardemos o nos vayamos mucho al matadero..! ¡Que conste, eso pareciera no importar pues ya vimos que los muertos, los contagiados y los posibles por caer frente a la contingencia, solo son números y estadísticas que no le importan a nadie..! ¡Allá cada quien..! ¡A cuidarnos con libertad sin libertinaje! ¡Andrés está súper protegido…! ¡Nosotros no! ¡Hasta mañana que será un día más..!

 

PABLO RUBÉN VILLALOBOS

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