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Piquetazo… ¡Pero qué necesidad..! En sus balandronadas nada amables y de no menor importancia, por el riesgo en que ponen la paz mundial, Donald Trump advierte a Corea la posibilidad de un estallido de guerra que en los actuales tiempos por el armamentismo nuclear, seria de pronóstico desastroso para la humanidad… En respuesta, el otro balandronero presidente coreano Kim Jong-un, no solamente amenazo, sino que lanzó sus misiles e hizo explotar en forma subterránea una bomba nuclear que sacudió cual terremoto, con todos los efectos subsecuentes en la atmosfera contra quien sabe cuántas centenas de millones de seres humanos, lo cual trajo de inmediato como respuesta la protesta y reclamos de los gobiernos de China, Japón, la Unión Europea y muchas más naciones… El ínclito gobierno mexicano que encabeza Enrique Peña Nieto a través de su canciller Luis Videgaray, para no ser menos en eso de las protestas internacionales, sin más ni más corrió al embajador de Corea del Norte en México Kim Hyon, “con un plazo de 72 horas para que abandonara el País”… Pareciera una decisión de excelencia, ¿pero qué necesidad..? No podemos ni debemos olvidar que los misiles coreanos le apuntan al mundo… ¿Entendido señor Canciller y señor Presidente..? ¿Quién le pidió u ordenó..? ¿Con quién se quiso quedar bien..?
Puyazo… ¡Chínelo..! ¿Vivales..? En distintos tiempos, los vivales y plagiarios nos han robado muchos de los elementos de nuestra identidad, bajo el prurito de que las leyes nacionales o internacionales lo permiten… Por cuestiones de la industrialización y el comercio, hoy nuestro amado y respetado Lábaro Patrio, aún cuando hay excepciones sobre el particular, es producido por millones de ejemplares en la industriosa China, cuyo mercantilismo con todas las facilidades que se los permiten, solapado por el Gobierno, entran al comercio nacional con millones de banderas para el negociazo que cada año se da, particularmente en el mes de las fiestas patrias que es cuando el fervor nacional de la inmensa mayoría de los mexicanos, se acrecienta… Esto significa que estamos invadidos patriotera o patrióticamente, con nuestro hermoso símbolo nacional hecho por los chinos, quienes económicamente se llevan la parte de león de nuestra lana, pues les ganaron por bajo precio y producción a los empresarios y comerciantes mexicanos… Lo mismo o peor ocurre con las imágenes de todos los tamaños, formas y materiales de la Virgencita de Guadalupe, que ya está registrada presuntamente como producto perteneciente al mismo mercado chino… Ahora en Morelos, uno de los símbolos de identidad que tenemos en nuestro Estado como son los folclóricos chínelos, resulta que por la apertura de un museo por los rumbos de Yautepec, ya son marca registrada… ¿Esto es y todo parece indicar y significa, que quien pretenda utilizar el nombre, la figura o los trajes de chínelo y también la música, tendrán “que entrarle con su cuerno” para pagar derechos a los que tuvieron la brillante ideota de hacerse comercialmente de su marca..? Esto último nos lleva a una pregunta nada ingenua… ¿Y dónde quedaron los presuntos dueños originales de la danza, música y el traje del chínelo, como lo son los habitantes de Tlayacapan o los que les siguieron por los rumbos de Tepoztlán, Tlaltizápan, Yautepec, Jiutepec y cientos más de comunidades entre pueblos, barrios, colonias y ciudades donde el Brinco del Chínelo con o sin disfraz se goza, se danza, se brinca y se baila..? Esperamos que los vivillos de tal franquicia, no nos vayan a salir ahora con que los niños, adolescentes o adultos que se vistan como chínelos o dancemos con su ritmo, tengamos que pagar los diezmos o derechos que se les ocurra imponernos en apego al Derecho, la Ley y la Justicia, mediante demandas y juicios… Ya con lo de las banderitas y lo de la Virgencita, consideramos que tenemos suficiente por el pago de derechos a los mercaderes extranjeros que las fabrican… ¡Ojalá no vaya a ocurrir lo mismo con los mercaderes yautepequenses del Museo del Chínelo, quienes deben garantizar que lo que hicieron, sólo es propositivo a fin de detener a los plagiarios y ratas para dejar como un legado popular para Yautepec, Morelos, los yautepequenses y morelenses, este patrimonio, ¡pero por escrito..! ¡No vaya a ser que luego el Diablo de algún mercader mueva la cola para…ingarse todo!
¡Hasta mañana que será un día más..!
 

Por: Pablo Rubén Villalobos

pablorubenvillalobosh@hotmail.com