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El desabastecimiento y la escalada inflacionaria que afecta a Venezuela impide a muchas familias cubrir los gastos de alimentación y empuja a personas humildes a buscar en la basura algo para calmar el hambre, advirtió un especialista.

“Ya son muchos los ciudadanos que recurren a esta actividad, penosa por demás, para poder sobrevivir”, dijo el sociólogo José Enrique Gabaldón Márquez, catedrático jubilado de la  Universidad Central de Venezuela (UCV).

En conversación con Notimex, señaló que cada día el número de personas que se acerca a los depósitos para revisar los desperdicios de los  restaurantes es mayor. “Se llevan las sobras, los huesos, el pan, todos los desperdicios del día”, señaló.

“Es una situación que el gobierno niega, pero que todos los días puede verse a través de las redes sociales en las que hombres, mujeres y niños aparecen en fotografías posteadas por usuarios en Twitter, las cuales por cierto ya han recorrido el mundo”, explicó.

Refirió que en el mercado mayor de Coche, el más grande de Caracas, a diario se dan cita centenares de personas en busca de desechos, “y no son mendigos, ni locos, son madres y padres de familia más o menos bien vestidos que manifiestan abiertamente tener hambre”.

En un rápido recorrido nocturno que hiciera Notimex por una zona de restaurantes de la urbanización Las Mercedes, en el este de Caracas, se pudo observar a numerosas personas que pacientemente esperaban frente a estos negocios que sacaran la basura del día.

“Vienen a recoger los sobrantes de comida, los huesos de carne, el arroz que se quemó, las orillas del pan cuadrado, las arepas del día anterior y las cabezas de pescado”, dijo Juan Gouveia, dueño del restaurant El Oasis, visiblemente apenado.

En visita al Mercado de Coche, Jenny, vendedora de una agencia de lotería, manifestó no tener vergüenza en revelar que registra las cajas y bolsas de basura que los comerciantes sacan a la calle porque en ellas se consiguen algunas verduras que son “comibles”.

“También encontramos grasa de carne, piel de pollo, vísceras del ganado y hasta tripas de pescado que sirven para preparar comida para mis tres muchachos, ya que mi única preocupación es que se vayan a la cama sin probar bocado”, dijo.

 

 

Gabaldón dijo que es vergonzoso que esta situación de indigencia tenga lugar en Venezuela, un país que hace tres años la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) entregara un reconocimiento por su lucha contra el hambre.