La tenista francesa, Marion Bartoli, campeona en Wimbledon en 2013, confesó que su regreso a las canchas después de su retirada hace cuatro años y medio es una forma de desquitarse de la tumultuosa relación con su expareja, a quien acusa de hacerle vivir "un infierno".

Todos los días, de forma maliciosa, me ponía la moral por los suelos. Quiero probar que puedo llegar a levantarme", dijo en una entrevista publicada hoy en el diario francés "L'Équipe" la deportista, que pretende volver a la competición en marzo, en el torneo de Miami.

Bartoli, actualmente con 33 años, tildó a su expareja, al que conoció en 2014, de "un auténtico cabrón" y contó que le denigraba por su peso y le pedía que adelgazara.

"Veía a una chica delgada y me decía: 'Has visto cómo ella está delgada y es bonita'. Esos comentarios no me ayudaban", reconoció.

La extenista bajó de peso (al menos 20 kilos) y entonces contrajo un misterioso virus en la India que la debilitó aún más.

El detonante, explicó la tenista, sucedió en 2016, cuando el médico no la dejó participar en un partido de exhibición junto a otras leyendas del tenis de Wimbledon, porque su corazón estaba "tan débil" que tenía el riesgo de sufrir un ataque cardíaco.

Cuando me acostaba, no sabía si el día siguiente estaría con vida", desveló la tenista, quien reconoció que le costó darse cuenta de su deterioro físico.

Bartoli había anunciado su retirada en agosto de 2013, cuando contaba con 28 años, en el mejor momento de su carrera deportiva y cuando había logrado ocho títulos en el circuito de la WTA, el más importante de ellos en Wimbledon.