Cuernavaca, MORELOS.- Es recurrente oír entre los colegas de trabajo o familiares cuando compras algo frases como “para eso me mato trabajando” o “merezco un lujo después de la semana que tuve”. Sin embargo, tal vez estás siendo víctima de gastos emocionales y comprando algo que realmente no necesitas. Por eso es necesario controlarlos para que no afecten tu bolsillo.
Se define a gasto emocional como una compra no planeada que hacemos influenciada por los sentimientos: a veces compramos cuando estamos tristes o muy felices; en cualquiera de las dos situaciones lo hacemos ya sea para mejorar nuestro estado de ánimo o porque le damos menos importancia a gastar por estar felices.
Pero, ¿cómo tener un control? Todo reside en lo que pasa por nuestra mente, pues podemos modificar nuestro discurso interno por “¿realmente necesito hacer esta compra?”, “¿está dentro de mis posibilidades?” o “¿es relevante que lo adquiera?”. Sólo nosotros podemos responder a estas preguntas, así que debemos ser muy honestos; esto nos hará ver  la diferencia entre hacer un gasto emocional y comprar algo que sí necesitamos.

Gastos emocionales
Las compras emocionales en la mayoría de casos corresponden a deseos, cosas que queremos tener pero que, al adquirirlos nos aportan muy poco, restando nuestros recursos y convirtiéndose en cosas inútiles; además, nos pueden causar estrés por la deuda adquirida o por emergencias que no podemos pagar.
Otro tipo de gastos son los hormiga, que también son resultado de nuestro estado de ánimo.
También los podemos erradicar si sabemos identificar los momentos en que más los hacemos. Contar con un control de gastos y una planeación financiera te ayudará a mejorar tu situación económica, tus deudas por pagar o a alcanzar tus metas financieras y de vida.
Para facilitarte la labor, te compartimos los siguientes pasos para no caer en gastos emocionales.

Usa la razón
Ten en cuenta que puedes controlar los gastos emocionales si eres consciente de ellos. La clave es tener en mente tus objetivos cuando salgas a comprar, a cenar, de vacaciones o a divertirte con tus amigos.

Piensa en objetivos
Así será menos probable que las emociones manden sobre tus compras. Cabe mencionar que también hay excepciones y hay cosas por las que definitivamente vale la pena adquirir una deuda, como la compra de una casa.

Paga y ahorra, antes de gastar.
Empieza el mes liquidando las deudas que tengas o
puedas pagar, después destina un porcentaje de tu sueldo para el ahorro y usa el restante para gastar y divertirte. Así, aunque llegues a gastar, no afectarás tus finanzas personales.

Sé considerado de las emociones
que te hacen gastar.
Piensa en los sentimientos que te llevan a realizar
 compras (estrés, cansancio, felicidad, tristeza,
aburrimiento) y así, cuando te sientas de esa
manera, podrás evitar este tipo de compras que se dan sin ocupar la razón.

Modifica tus hábitos.
Intenta una manera de pasar tu tiempo sin que gastes, prueba actividades como hacer ejercicio al aire libre, leer un libro, o visitar a las personas que quieres. Esto te permitirá distraer tu mente y alejar los gastos de tu cartera.

Contacta a un profesional.
Si aun así no puedes dejar de caer en las tentaciones de los gastos, acércate a expertos financieros que te ayuden a administrar mejor tus recursos y a desarrollar un plan  integral para ti y tus metas de vida.

Resiste las tentaciones.
Si vas a una tienda y hay descuentos y rebajas, evita caer en la tentación de comprar. Recuerda, piensa si en verdad lo necesitas y si tus finanzas te permiten hacer ese gasto sin salirte de tu presupuesto mensual.
Un tip: guarda tu tarjeta de crédito en casa, así evitarás tentaciones a la hora de las compras.

Por: Ddm Redacción /  [email protected]

TAGS EN ESTA NOTA:



Loading...