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Mientras su esposo y familiares se encontraban preocupados por su “desaparición”, ella disfrutaba de los placeres de la vida al lado de su amante.

Esmeralda Lozano Peña había sido reportada como desaparecida. Ante la preocupación de no encontrarla en casa, su esposo llamó a la policía y comunicó que él y su esposa habían sostenido una discusión y que después su mujer había desaparecido.

El esposo sospechaba que su mujer había sido secuestrada. La había llamado  por teléfono en varias ocasiones, pero la fémina de 41 años  no respondió.

Con el apoyo de las autoridades y el GPS del celular, las coordenadas indicaron que Esmeralda se encontraba en un motel, en Nuevo Laredo, Tamaulipas.

Cuando las autoridades llegaron al lugar se llevaron una sorpresa; no estaba secuestrada, ni nada malo le había sucedido, la mujer estaba junto a otro hombre.

La fémina negó que tras su desaparición hubiera sido secuestrada y confirmó que viajó hasta Nuevo Laredo para estar con el hombre, con quien sostiene una relación extramarital, informó Vanguardia.