Foxborough.- Tras casi año y medio de polémica, el quarterback de Nueva Inglaterra, Tom Brady, aceptó la suspensión de cuatro juegos de temporada regular recibida por estar implicado en el escándalo “deflategate”.
Ayer, el estelar mariscal de campo anunció que no seguirá con el proceso legal para tratar de revertir su castigo, con lo cual se puso fin al asunto que inició luego del duelo por el título 2014 de la Conferencia Americana.
“Han sido 18 meses desafiantes y tomé la difícil decisión de no continuar más con el proceso legal. Trabajaré duro para ser el mejor jugador para Patriotas y espero tener la oportunidad de regresar al campo este otoño”, reveló en sus redes sociales.
En aquel cotejo con el cual empezó todo, los “Pats” se impusieron a Potros de Indianapolis; sin embargo, emplearon balones inflados por debajo de las cantidades establecidas.
NTX