CUERNAVACA, MORELOS.- Doña Felícitas Juárez Pérez, de 69 años, es una comerciante que vende legumbres desde el año 1964, durante el cual inició actividad comercial el mercado “Adolfo López Mateos”.
Dice ser una mujer luchona de las de a deveras, pues ha salido adelante, gracias al puesto de verduras que tiene.
“Gracias a este negocio di el sustento y estudios a mis tres hijos: Esmeralda, Alma e Ignacio Millán Carmona”, dijo quien brevemente nos contó su historia en la principal central de abasto de Morelos.
Felícitas es una mujer que desde 1964 diariamente abre su puesto a las 6:00 horas, ubicado en la gran nave, para ofrecer jitomates, chiles, cebollas, tomates y papas.
Para ello doña Felícitas se levanta a las 4:00 horas, igual que la mayoría de los comerciantes de la central de abasto.
Al despertar, prepara su desayuno, se baña y sale de casa para tomar la primera ruta que sale de la colonia Flores Magón de Cuernavaca rumbo al mercado “Adolfo López Mateos”.
Al llegar, de inmediato limpia su negocio y hace una plegaria a Dios para que le vaya bien en la venta del día.
La veterana comerciante del ALM se considera una mujer triunfadora, pues dijo “Desde hace muchos años profeso mi religión, que creo totalmente en Cristo como mi salvador, él me ha llevado por el camino correcto y soy feliz.
“Quiero platicarle que, algunas veces, durante el día estando en mi puesto me gana el sueño y los clientes me dicen suavemente ‘Señora, me puede despachar por favor’.
“Considero que es algo divino que me pasa, claro, no siempre me estoy durmiendo, sólo me ha pasado unas cuantas veces”, dice doña Felícitas a Diario de Morelos con una sonrisa en el rostro.
“Yo vendo y me encomiendo siempre en Dios y tres días a la semana voy por las tardes a orar al templo.
“Ahí pido por mis hijos y nietos. En estos días voy a pedir en mis oraciones por mis compañeros comerciantes, pues se viene el festejo del 53 aniversario de este bonito mercado”, dijo doña Felicitas para proseguir la venta de su mercancía.

Veterana. Comenzó a vender legumbres el año cuando fue inaugurado el mercado ALM, oficio gracias al cual sacó adelante a sus tres hijos y le alcanzó para darles estudios.

"La misericordia de Dios es grande y confío plenamente en él. Si usted tiene un comercio de cualquier tipo y confía totalmente en él, lo convertirá a usted en un triunfador.” Felícitas Juárez, comerciante del mercado ALM.

Por: LUIS FLORES
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