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Que los diputados locales y los presidentes municipales pretendan reelegirse suena a eso, a que no tienen llenadero. Coordinador del Partido Movimiento Ciudadano, Jaime Álvarez Cisneros confirma el intento. Viene de la pasada Legislatura, que aprobó la reelección, polémica, vista con recelo por la sociedad; pero no la reglamentó, de modo que lo hará la actual por medio de una reforma electoral a la cual “curará en salud” promoviendo un recurso de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Álvarez, quien de por sí ya anda en campaña para gobernador sustituto, a lo cual dicho de paso tiene derecho, lo resume con estas palabras: “Tenemos la opinión de que sí (podemos invocar la reelección), pero evidentemente tendríamos que blindarla con un procedimiento, con una acción de inconstitucionalidad promovida directamente por los diputados para blindar esta reforma y que la última palabra la tome la SCJN. (Al) ir a una reforma que no esté validada por la Suprema Corte me da la impresión de que podríamos generar alguna vulnerabilidad. La anterior legislatura debió haberla reglamentado y no lo hizo, entonces aquí la duda es si nosotros podemos reglamentar para el beneficio de los actuales diputados”. Pero de ser avalada la reelección por el máximo órgano impartidor de justicia, ¿cómo sería el procedimiento? Álvarez no lo precisa, empero se supone que los diputados y los alcaldes que intenten ser ratificados deberán contender contra los candidatos comunes en las elecciones del domingo También que harán campañas, al igual que los demás; que ganarán los que hayan dado buenos resultados en los cargos que ahora ocupan, y de la manera que sea, al final será soslayada la Revolución Mexicana de 1910 que estalló, precisamente, contra la no reelección… PARA revolucioncita la que armaron los vecinos de Chipitlán. Les tomó tres años lograr la no construcción de una gasolinería, ahí, en esa zona donde hay seis escuelas y cerca cuatro estaciones de combustible, la de Las Palmas, otra una cuadra abajo y dos en el Polvorín, de modo que no hace falta una más. Sin embargo, no fue el Ayuntamiento el que ordenó la cancelación de la gasolinería, sino funcionarios federales y estatales ante el amago del vecindario de perpetrar un bloqueo al tránsito vehicular que, congestionado ya por el derribo del puente de la avenida Palmira y los trabajos del “Paso de la Muerte” en el libramiento de la autopista, le habría dado la puntilla a la movilidad de la ciudad. De ello dieron una probadita aquel lunes 29 de septiembre de 2014. Colapsado el tránsito vehicular en gran parte de Cuernavaca, fue desesperante para docenas de miles de automovilistas y pasajeros de “rutas” y taxis; uno de los embotellamientos más extensos y prolongados de que los cuernavacences teníamos memoria, incalculable el daño económico al comercio y la pérdida de las llamadas horas-hombre por la parálisis en múltiples actividades. ¿A quién debería privilegiar el Ayuntamiento: a la mayoría, a la minoría o al ayudante municipal de Chipitlán quien con sus vecinos encabezó el bloqueo? Rechazaban la construcción de una gasolinería en su barrio, y con razón, lo cual debió considerar la Comuna antes de autorizar este proyecto. No fue la primera vez que bloquearon el desplazamiento de vehículos y personas; lo habían hecho el 26 de febrero con el mismo motivo, igual método y parecidas consecuencias. El ayudante Alfonso Díaz Hernández admitió que la representante legal de Empresas Administradora de Bienes Crisan del Centro, S.A. de C.V. y Combustibles Crisan del Centro, S.A de C.V., Blanca Azucena Gaona, le había mostrado la licencia de construcción y el permiso de uso de suelo otorgados por la administración municipal que encabezaba Jorge Morales Barud. Sólo una semana más tarde, éste era premiado con el puesto de coordinador regional de la zona centro de la Confederación Nacional de Municipios de México, en un acto efectuado en León, Guanajuato, donde le tomó la protesta el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. Sin embargo, la resistencia continuó, y tuvo que irse el ixtleño Morales y llegar el tepiteño Cuauhtémoc Blanco para que gracias a las discrepancias de éste con el Gobierno del Estado fuera cancelada la construcción de la gasolinería a cuyos propietarios, sin embargo, les queda el recuro del amparo federal que dada la ubicación riesgosa de su negocio sería inútil…

ME LEEN MAÑANA.

Por: José Manuel Pérez Durán / [email protected]