compartir en:

Ha quedado definida la gran final de la Champions, donde se juega indudablemente el mejor balompié del orbe. Luego de despachar a sus respectivos rivales, los clubes que puntean junto con el Barsa la liga española, se medirán el próximo 28 de este mes en la ciudad de Milán, Italia, para dirimir la supremacía europea.
Pese a las constantes críticas recibidas, el Atlético de Madrid ha demostrado ser el cuadro que mejor domina un estilo. De la mano de Diego Pablo Simeone echó a los blaugrana y ahora al poderoso Bayern Munich, por el que apostaban la mayoría de los expertos. Quizá no sea el más vistoso de los sistemas pero vaya que son un dolor de cabeza para cualquier rival.
Lo único que me molesta del cuadro “colchonero”, del que soy aficionado desde que era chiquillo hace ya muchas lunas, es la majadera actitud de su entrenador. Una cosa es ser intenso y competitivo y otra muy diferente comportarse como un tramposo y un barbaján. Darle un manazo al oficial que levanta el pizarrón electrónico en los cambios, debe acarrearle una sanción al pelado del “cholo”.
Del otro lado vimos al Manchester City enfrentar un resfriado como si fuera el peor ataque de influenza y morirse de nada. No fueron capaces de inquietar el arco de Keylor Navas en 180 minutos y se fueron por la puerta de atrás.
El Real Madrid fue muy superior en lo táctico pero sobre todo en mentalidad y actitud para de esa manera, llegar en plenitud a su cita en Italia.
Hace dos años tuve la maravillosa oportunidad de asistir a Lisboa para presenciar este duelo que ahora se reedita. El “aleti” era un hospital y aún así logró anotar primero y defender a ultranza su arco hasta que un agónico remate de Sergio Ramos mandó la contienda al alargue.
En los tiempos extra se desfondó el equipo de Simeone y fue vapuleado por los merengues que de esa manera, lograron levantar la décima “orejona” de su historia.
Pues va de nuez y Real Madrid frente al Atlético será un agarrón de esos que ya se empieza a saborear todo buen aficionado al futbol. Todavía quedan dos semanas en la “madre patria” para definir al campeón pero desde ya se hablará de este duelo que promete ser extraordinario.
Seguramente el Barsa levantará el trofeo en la liga pero sus jugadores tendrán que mirar la final por televisión, relamiéndose los bigotes y envidiando a sus paisanos quienes sí pelearán por alzar la copa.
Particularmente creo que el Real es favorito pero no encontrará al cuadro roto y desgarrado que hace un par de años tenían los rojiblancos. Los del Atlético a lo mejor tienen menos figuras pero son un equipo en toda la extensión de la palabra, indomables de espíritu y con el libreto perfectamente aprendido. Va a ser un agarrón.

Bajo la lupa
Arturo Brizio Carter

[email protected]