Mucho se ha especulado, luego de la abrupta salida del Doctor Edgardo Codesal, quien podría hacerse cargo de la dirección técnica de los árbitros mexicanos. Los medios de comunicación apuntaron sus baterías hacia algunos jueces en retiro que pusieron en alto el nombre de nuestro país a nivel internacional pero, como dice una amiga, “por angas o por equis”, no se pudo concretar nada.

 Recordemos que el mismo grupo de nazarenos que exigió, por la vía de la amenaza con parar el torneo previo a una liguilla, el nombramiento de don Edgardo, fue el mismo que le volteó bandera y al más puro estilo sindical, voto de por medio se pidió su salida.

 No es una tarea fácil encontrar al sustituto del hábil galeno por dos razones fundamentales: Con virtudes y defectos, Codesal es un enamorado del arbitraje y un profundo conocedor del reglamento y la segunda, dirigir a los señores árbitros en la actualidad requiere de mucha destreza, ya que se ha convertido el gremio en una pasarela de egos, envidias y la insana competencia de a ver quién gana más dinero.

Sin embargo, parece que la FEMEXFUT ha volteado sus ojos al extranjero y de la chimenea ubicada en su oficina emana ya el humo blanco del nombramiento. El hombre que aparentemente se ha sacado la rifa del tigre es el salvadoreño Rodolfo Sibrián, instructor de FIFA.

 No sería la primera vez que este profesor trabajara con los colegiados mexicanos ya que en alguna época fungió como asesor del gremio, debo decirlo, con mayor pena que gloria pero ahora está de regreso y para quedarse de planta.

 ¿Qué va a encontrar Sibrián a su llegada a México? Pues ya decíamos que a un grupo dividido, directivos que solo se acuerdan del arbitraje cuando pierden, una prensa feroz que acosa y acusa a los nazarenos de los males presentes y por venir en nuestro futbol y, lo más duro de todo, la exigencia de resultados inmediatos.

    Personalmente conozco a Rodolfo y me parece un buen tipo. Su carrera profesional no coincidió con la mía y sus logros fueron más bien escasos. Tres torneos de Copa Oro, un mundial sub-17 y otro sub-20, así como juegos eliminatorios en nuestra confederación son los que integran su palmarés.

 Lo que me preocupa es si realmente es el perfil que el balompié nacional requiere en estos momentos. Digo, porque si fuera el “Pelé” de la instrucción entonces, ¿por qué la CONCACAF tiene un nivel tan pobre?

    Por su bien y el del arbitraje mexicano ojalá le encuentre rápido el modo a sus dirigidos, empiece a dar resultados y sobre todo, reciba el respaldo de quién lo está contratando. Y a los “grillos” que pidieron la salida de su “gurú”, solo recomendarles que mejor se pongan a trabajar.

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