El deporte que menos adecuaciones reglamentarias ha sufrido a través de la historia es el futbol soccer. Imagine usted que el órgano rector del reglamento universal para el balompié, el International Board, nació en 1886 y hasta nuestros días se sigue arbitrando con un juez central y dos asistentes, lo que parece poco para cubrir una superficie de 105 x 68 metros, sancionar faltas a 22 atletas cada vez mejor preparados y evitar el truco de truhanes disfrazados de futbolistas que buscan, mediante el engaño, llevar agua para su molino.

Por ello resultó histórico el juego del mundial de clubes que se celebra en Japón entre los equipos del Atlético Nacional de Colombia y los anfitriones del Kashima Antlers, ya que por primera ocasión se permitió que la tecnología acudiera en auxilio del árbitro para dirimir una controversia reglamentaria.

Corría el minuto 30 de ese cotejo cuando se tiró un centro al área cafetera. Orlando Berrío, defensor del Nacional le pegó un patadón a Daigo Nishi lo que le pasó de noche al cuerpo arbitral encabezado por el silbante húngaro Viktor Kassai. Los asistentes de video le hicieron notar tal situación y en cuanto se detuvo el juego, lo que tardó varios minutos, el nazareno salió del campo para revisar la jugada.

Ahí se percató de que efectivamente se había cometido una falta y procedió a sancionar el penal con el que los nipones se fueron arriba en el marcador, sentenciando una ventaja que jamás perderían.

Mi asesor de cabecera en cuestiones de arbitraje, el doctor Eduardo Brizio, me ilustra para hacerme saber que son 4 las acciones susceptibles de revisión: El gol, el penal, la expulsión y la identidad del jugador.

Por ello, resulta estéril la discusión si en la jugada que comentamos había o no fuera de juego del delantero japonés. Cuando Kassai revisó el video, solo podía centrarse en opinar si era penal o no, puesto que el off side no está contemplado en el catálogo de jugadas que se puedan revisar y por ende, cambiar con base en la tecnología.

También he escuchado por ahí voces que afirman, luego del América vs Real Madrid, que la ayuda arbitral ha sido un desastre en este torneo. Me parece injusto ya que como la propia FIFA lo estableció, se trata de un tema experimental, totalmente sujeto a revisión y perfectible. Deberíamos estar festejando lo que por tanto tiempo se clamó: Permitir a la tecnología auxiliar a los jueces para tomar decisiones trascendentes apegadas a la realidad y a la justicia.

Otros piden otorgar a los entrenadores el derecho a pedir la revisión. Podría ser pero insisto en que el futbol es un juego de tramposos y chillones, por lo que ya me imagino a Mourinho o al “piojo” Miguel Herrera pidiendo que se revise desde el volado pero insisto, esto está en proceso y sobre la marcha se harán las adecuaciones que lleven el tema a estelarizar el mundial de Rusia 2018.

Bajo la lupa
Arturo Brizio Carter
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